IGLESIA DE SAN MARTÍN

VILLAFÁFILA

 

 

Esta iglesia se encontraba situada en la plaza que da nombre San Martín, es la única de todas las iglesias que estaba dentro de lo que fue el recinto amurallado.

Ubicación de la iglesia de San Martín

 

Documentalmente se conoce su antigüedad: en 1162 consta que era posesión del obispado de Astorga[1].

 En el cambio que en 1310 realizó el Infante D. Juan (el de Tarifa) con el obispo don Alfonso II de Astorga sobre las posesiones que este tenía en Villafáfila, se indica “la mitad (de los diezmos) de la iglesia de San Martín”, entre otros objetos del trueque[2].

En 1506 se establecieron las Capitulaciones de Villafáfila para el traspaso del gobierno de Castilla entre el rey don Fernando el Católico, Regente de Castilla, y su yerno don Felipe “el Hermoso”, en esta Iglesia de San Martín[3].

Hasta 1953 se mantenía en pie. Se pretendía entonces su reconstrucción, pero lo único que hicieron fue su total desaparición. Solamente se conservan sus imágenes pues los retablos y demás enseres todos desaparecieron. Ocupaba el solar del actual edificio donde se encuentra Caja España.

Villafáfila como Tierra de Campos carece de piedra, luego podemos asegurar que la Iglesia de San Martín estaba formada por tapial de tierra y a lo sumo recubierta de ladrillo en algunas paredes. Sin embargo de esta falta de solidez era la más antigua de la villa pues hay datos históricos sobre ella desde el medievo. Era la única que encontraba dentro del amurallamiento.

Ruinas de la puerta principal por su parte interior

Al estilo mudéjar correspondía la parte primitiva de la Iglesia de San Martín de Villafáfila. Fue construida por alarifes mudéjares, moros que convivían con los cristianos en Castilla. La época de su construcción nos es desconocida (siglo XIV?), sólo consta que en 1860 fue reconstruida, según dato que figuraba en el cancel de su entrada principal. En los comienzos del siglo XX fue nuevamente restaurada con los restos de otras iglesias desaparecidas de la villa y en 1953 desaparecida

La iglesia constaba de dos naves, de las cuales la central y primitiva a dos aguas, tenía un sencillo artesonado de madera, formado por una armadura de tres paños, compuesta lateralmente de dos faldones inclinados que sostenían el almizate horizontal central en toda su longitud.

Faldones y almizate estaban compuestos de un conjunto de maderos, de sección paralelogramada, paralelos y lisos, que soportaban el paramento policromado. Bajo este conjunto se encontraban grandes tirantes también lisos, sostenidos por canes (repisas) labrados y policromados, que unían transversalmente ambos lados de la nave. Entre estos tirantes discurría a lo largo de ella en altura un friso esculpido que ocultaba el estribo y la solera de unión de la armadura con el muro que la sostenía. La iluminación de la nave era cenital a través de una ventana situada en el almizate.

Planta y alzado de la iglesia de San Martín

Posiblemente el artesonado descrito era el primitivo de la construcción. Muy semejante a este lo encontramos en otras iglesias de Tierra de Campos: Becilla de Valderaduey, Cerecinos de Campos, Cuenca de Campos y Mayorga de Campos. También en otros lugares castellanos: Tordesillas (Hospital Mater Dei), Ntra. Sra. de la Oración de Granucillo de Vidriales (Zamora) y de San Martín de Cuéllar (Segovia).

La nave central tenía en su cabecera un ábside rectangular (como los de San Nicolás y San Pedro de Villalpando), que contenía el altar mayor, que posiblemente sería de tipo gótico o renacentista. En el siglo XVII con fondo de pintura en forma de cortinajes recogidos, este fue sustituido por otro de estilo barroco, presidido por la imagen de la Virgen Inmaculada. A los pies de la nave tenía el coro y la torre. En ella se encontraba también la puerta principal de acceso, con arco de medio punto y sus canceles. Adjunto al altar mayor se encontraba en una hornacina acristalada la imagen de San Roque, donación de don Luis Trabadillo en el pasado siglo XX.

Planta de la iglesia de San Martín

Esta nave central llevaba lateralmente adosada otra más pequeña, que más bien podría tomarse por un feo acompañamiento, por no guardar relación con el estilo de la primera y posiblemente ser de construcción posterior, por la inclinación de su techumbre, continuación de la de aquella. La unión entre ambas naves se realizaba a través de dos arcos formeros ojivales de ladrillo que terminaban directamente en el suelo sin basamento.

La nave adosada estaba presidida por un altar cuyo retablo era un cuadro con marco dorado que representaba una vista de la ciudad de Jerusalén. Delante del cuadro llevaba un Cristo crucificado de estilo Hispano-Flamenco. Al fondo de la nave se encontraba el baptisterio. Así posiblemente sería la Iglesia de San Martín en el tiempo de la concordia.

Posteriormente unida a la nave central por arco semicircular se construyó la capilla de Ntro. P. Jesús Nazareno, gótica, de planta cuadrada, ábside dirigido hacia oriente y bella cúpula alzada sobre pechinas, con nervios y florones. Estaba construida con piedra de sillería. Tenía un retablo renacentista con colores verdes y marrones, formados por dos columnas dobles entre las cuales se encontraba una hornacina, que contenía la imagen titular y sobre ella un tímpano triangular. Era asiento de la capellanía de los Barrios desde la mitad del siglo XVI, en que la capilla fue fundada por don Pedro del Barrio, “el Perulero”, con los caudales que trajo de América[4].

Imagen en la que al fondo se puede apreciar a la izquierda parte exterior de la capilla de Jesús Nazareno y la entrada principal

Jesús Nazareno dentro de San Martín

En el lado opuesto en la nave lateral, estaba la capilla de la Virgen del Carmen, de estilo también gótico, con anchas y lisas ojivas que arrancando directamente desde el suelo, formaban una bóveda capialzada, de planta rectangular más amplia que la anterior y construida en tapial con revestimiento de ladrillo. Su acceso era por arco ojival. La capilla estaba presidida por un altar de estilo barroco que llevaba en su centro la imagen de la Virgen titular. Su retablo de tipo ático cascarón, era muy semejante al segundo de la nave lateral de la epístola de la Iglesia de Santa María del Moral.

Parte  este  sur de la iglesia  capilla de la Virgen del Carmen

La fachada principal, orientada al norte, era de piedra de sillería en la parte de la capilla de Jesús Nazareno y de la torre. Su parte central era de tapial, recubierta de ladrillo, como la mayoría de las paredes de la iglesia. Estaba constituida por tres espacios recuadrados, en sentido vertical, dentro de cada uno de los cuales existían tres dibujos romboidales menos en el central, que en el superior fue sustituido por una cruz latina. Completando estos espacios y sirviéndoles de separación, se encontraban otras porciones donde los ladrillos lo hacían en forma de esquinilla, dientes de sierra y picos. Todo el espacio formaba un conjunto muy armonioso de estructura mudéjar.

Fachada de la iglesia San Martín

 

Fachada en ruinas de la iglesia San Martín

Dibujos romboidales de la fachada

  La torre según el primer inventario que se halla del año 1569 eran dos campanas las que había en la torre, y otra del reloj[5], que probablemente, era el esquilón que pesaba 54 libras que posteriormente, el 3 de mayo 1688 se vendió para la iglesia de Vamba, de la orden de San Juan[6].

Las campanas no solo eran tocadas por motivo religioso si no como podemos ver en algunas referencias para convocar reuniones

Los vecinos se juntaban en los concejos ordinarios para tratar las cosas importantes de la villa desde la Edad Media llamados por la campana, y son numerosos los testimonios, en los concejos extraordinarios, por ejemplo en 1468 reciben al enviado por el nuevo maestre de la Orden de Santiago “ayuntados en su conçejo a campana tañida en la plaza de Sant Martín de la dicha villa), pues al carecer entonces de casa de concejo se reunían en los portales de las iglesias o en las plazas.

En 1628 deja anotado el obispo: “que en la iglesia parroquial de Santa Marta que oy es rural y está en el campo fuera de la villa ay una campana y por el peligro que tiene la torre mando, que se deposite en San Martín”.

Esta torre era de planta cuadrangular, de un solo cuerpo, construida con piedra de sillería y llevaba en sus cuatro caras los huecos para otras tantas campanas. Terminaba en una pequeña espadaña que albergaba un esquilón.

En la primera casa de ayuntamiento que se construyó en el siglo XVI no se puso campana, por lo que siguió siendo utilizada por el concejo la campana del reloj colocada en la torre  de la iglesia de San Martín, que era propiedad del ayuntamiento, pues todos los vecinos tanto pecheros como hidalgos habían participado en su coste como recuerda uno de éstos, Gutierre de Ballesteros, refiriéndose a finales del siglo XV:  “e avya pagado en cosas en q avyan pagado los omes fijodalgo e este testigo como fijodalgo q heran para faser una puente e una canpana”[7]

En 1677 el ayuntamiento compró un reloj nuevo en Valladolid, para sustituir al viejo colocado en la torre de San Martín, se compuso el tejado de la torre y se cerró la ventana que daba a la plaza. “En el año 1677 se hizo escritura de concordia entre esta Iglesia y el Concejo de esta villa, sobre la entrada para componer el reloj. Contiene la obligación de cada parte. Pasó ante Vistacarros, escribano de esta villa”[8]Se hizo una escritura pública ante el escribano Vitacarros de concordia entre el concejo y la iglesia sobre la entrada para componer el reloj.

El ayuntamiento tenía a una persona encargada del mantenimiento del reloj y tocar las campanas, así por acuerdo del regimiento en  3 de julio de 1677: “se nombra para que toque las campanas a buen tiempo, de día y de noche como se acostumbra a Pedro Vidal desde este día hasta fin de septiembre le señalan de salario por dicho tiempo 14 cuartales de trigo” (poco más de cien Kg.).

En 1714 se inventarían en San Martín cuatro campanas, de las cuales “una sirve de reloj[9],  como ya se comentó era de uso municipal

Cuando a finales del siglo XVIII se construye una nueva casa de ayuntamiento, se remata con una espadaña, en la que se coloca la campana del reloj para marcar las horas y para hacer los llamamientos, trasladando la de San Martín.

Parte norte y oeste de la torre

Parte sur y este de la torre y espadaña

Los gastos que ocasionaba el mantenimiento de la lámpara del Santísimo lo sufragaba, por devoción, El Marqués de Távara señor de la villa. Esta costumbre había caído en desuso, por lo cual en el año 1676 el párroco D. Antonio Duran dirige un escrito al Sr. Marqués pidiéndole tuviese a bien renovar la devoción que habían tenido en tiempos pasados los dichos marqueses de dar limosna un cuarterón de aceite diaria para el alumbrado del Santísimo Sacramento. El Marqués "andubo tan galante y caballeroso, que sin dilación escribió al administrador de sus rentas que a cuenta de ellas dieran la aceyte necesaria para dicha lámpara para día y noche y comenzó a arder por su cuenta desde el día de Todos los Santos de mil seiscientos setenta y seis"[10]. Pero, esta generosidad fue poco a poco disminuyendo hasta que desaparece totalmente treinta y ocho años después. En las cuentas de 1714 se anota una partida de gastos de "25 reales por medio cuarterón de aceite, por ser poca la que daba el Sr. Marqués de Távara" y en las del año siguiente: "72 reales que gastó en aceite para la lámpara, por haber su Excelencia cesado en la limosna que daba"[11].

La iglesia de San Martín recibió, objetos de culto por dos veces

1º Iglesia de Otero de Sariegos.

Tras quedar en 1668 Otero de Sariegos despoblado, y en 1673 de la iglesia de Otero de Sariegos, reciben las iglesias de Villafáfila sus objetos de culto (cálices, cruces, ornamentos, paños, imágenes,...

1675 son entregados en custodia, por un mandato en  de visita Pastoral, a San Martín, el Salvador, y Santa María[12]. El retablo dedicado  San Martín se coloca en esta iglesia como se cita: "se vende una retablo en 1.400 reales de vellón a Santa Colomba de las Monjas; con ese dinero se hacen reparaciones en la iglesia y en ella se coloca el retablo de Otero"[13].

La feligresía quedaba dependiente de San Martín, se cita el curioso capitulo de gasto siguiente: "trece reales se pagó a un hombre por traer la imagen de Santa Bárbara que la  había hurtado un toresano del retablo de Otero, estando en la iglesia antes que se demoliese"[14].

 En lugar de la iglesia demolida, quedó una ermita, como se dice en las cuentas de 1682: "14 reales que costó un alba que compro para la ermita de Otero, que así lo mandó el Sr. Obispo"[15] Otero se puebla de nuevo en 1681, son mandados en visita Pastoral, que se le devuelvan sus objetos y alhajas depositados en las iglesias de Villafáfila[16].

2º  Monasterio de Santa María de Moreruela.

En 1808 muchos años más tarde vuelve a las iglesias de Villafáfila a recibir altares y objetos de culto, procedentes del Monasterio de Moreruela, nos encontramos con el testimonio siguiente:

"Testimonio de las alajas que se han traído del Monasterio de Moreruela para esta iglasia y su estado. Yo el infrascrito del Número y Ayuntamiento de esta villa de Villafáfila y su jurisdicción, Notario asi mismo de su Diócesis de Astor- ga: Certifico que siendo notoria la suspensión del Monasterio de Santa María de Moreruela de la horden de San Bernardo según la novilísima disposición del actual gobierno, lo es también de habandono en que se alla hace tiempo, reconocido ocularmente el día mismo de la ceniza a solicitud de D. Bernardo Mateos, párroco de San Pedro de esta villa, y en especial su iglesia y tiempo tan recomendado y brillante quando lo ocuparon los monjes antiguos y lo desalojaron, con cuyo motivo sin puertas principales ni accesorias, las gentes de los pueblos ynmediatos han hecho y hazen un verdadero saqueo y destrución. Y los sacerdotes y parrochos celosos del culto divino, por no ver mas y mas profanado dicho templo, sus altares y sagrarios, han reflexionado entre si recoger en sus iglesias en calidad de depósito, los que han hallado, siendo entre estos el actual vicario de San Martín desta villa Fray Juan Trabadillo que a expensas de sus feligreses y Mayordomo de fábrica han conducido y colocado en esta de su cargo los efectos y alhajas siguientes:

 1.º El Altar de San Bernardo sobredorado colocado en el mayor de esta Iglesia,

 

2.º Uno de los colaterales donde se halla Santiago, por colocar,

 

3.º Otro colateral, también sobre-dorado de San Froilán para poner en el de

Ntra. Sra. del Carmen y

 

4.º Unos canceles que estaban en la puerta del Parral, cuatro frontales y un atril.

Todo lo cual lo he traído en calidad de depósito a favor y honor de su iglesia y de la futura suerte que se pueda caber al nominado Monasterio y su religión bajo de la cual conformidad lo firmo y yo signo y firmo a 10 de Marzo de 1812. Felipe Vitacarros"[17].

Con el primer periodo absolutista de Fernando VII (1814-1820) se vuelve a la vida monacal en Moreruela, con reintegración de la comunidad cisterciense al cenobio, y la vuelta al mismo de todo aquello depositado en las iglesias de Villafáfila, pues en el Libro de Obras del Monasterio hay un gasto, en 1815-1816, de 806 reales por traslado de altares e instalación, desde Villafáfila[18].

Pero en años sucesivos, la suerte del Monasterio de Moreruela fue su desaparición, y desde las parroquias se hacía por traer objetos salvándolos del robo. ¿Quizás algunos objetos no llegarán a devolverse y quedaran en la iglesia?

De todas las imágenes se conservan, las de San Martín, el Cristo de la Misericordia, Jesús Nazareno, San Roque, María (quizás la Soledad), Ntra. Sra. del Carmen, la Concepción, Ntra. Sra. de la Paloma y el cuadro de Ánimas.

Altares

El número de altares no siempre fue el mismo, se hallan inventariados en 1569 tres  y en 1857 cinco.

En la nave central el Altar mayor, que posiblemente sería de tipo gótico o renacentista, en el siglo XVII con fondo de pintura en forma de cortinajes recogidos, este fue sustituido por otro de estilo barroco, presidido por la imagen de la Virgen Inmaculada

Esta nave central llevaba lateralmente adosada otra más pequeña, estaba presidida por un altar cuyo retablo era un cuadro con marco dorado que representaba una vista de la ciudad de Jerusalén. Delante del cuadro llevaba un Cristo crucificado de estilo Hispano-Flamenco.

Posteriormente unida a la nave central por arco semicircular se construyó la capilla de Ntro. P. Jesús Nazareno, gótica, Tenía un retablo renacentista con colores verdes y marrones, formados por dos columnas dobles entre las cuales se encontraba una hornacina, que contenía la imagen titular y sobre ella un tímpano triangular. Era asiento de la capellanía de los Barrios desde la mitad del siglo XVI, en que la capilla fue fundada por don Pedro del Barrio, “el Perulero”, con los caudales que trajo de América[19].

 En el lado opuesto en la nave lateral, estaba la capilla de la Virgen del Carmen, de estilo también gótico, estaba presidida por un altar de estilo barroco que llevaba en su centro la imagen de la Virgen titular. Su retablo de tipo ático cascarón, era muy semejante al segundo de la nave lateral de la epístola de la Iglesia de Santa María del Moral.

El Altar de San Bernardo sobredorado colocado en el mayor de esta Iglesia, que es traído del Monasterio de Santa María de Moreruela.

Imágenes

Imágenes propias

San Martín

Estilo gótico arcaico, siglos XIII-XIV, mide 1.6 m., es la escultura más antigua existente en la villa. Puede ser anterior a la propia iglesia. Se estima bastante antes del año 1400.

Tenemos referencia de una imagen del titular de su iglesia, en el inventario de 1617: “un retablo en el altar mayor con una imagen del señor San Martín, otra del señor Sebastián y otra del señor San Roque, porque están fundadas en esta iglesia estas dos cofradías[20].

Otra referencia directa está documentada en 1712, pues la imagen de San Martín fue retocada, pagándose por ello 12 reales[21].

Ambas imágenes ¿son la misma o diferentes? Hay quien actualmente recuerda una imagen de San Martín desaparecida al derrumbarse su iglesia en 1953.

Imagen de San Martín

         Cristo de la Misericordia

         Estilo gótico-flamenco, siglo XVI, año posterior a 1500, mede: 1,8m.

       Autor: Autor: A la espera de una intervención que le devuelva su prístino aspecto y su original fisonomía, podemos afirmar que, aunque no se trata de una obra autógrafa de Alejo de Vahía, participa parcialmente de las formas propias y casi inalterables asignadas a su producción, por lo que la adscribimos a su escuela o círculo y la datamos en torno a 1500.

Esculpido en madera, esta imagen, juntamente con su altar, fue bendecida  el 1 de agosto 1693[22].

Otra vez la duda: Hay casi 200 años entre el momento de la posible modelación, según el estilo, y la fecha de su bendición. No hay error documental; puede ser que el autor copiase la imagen a posteriori o que la bendición se retrasase.

Cristo de la Misericordia

Jesús Nazareno

Estilo barroco, siglo XVII, mide 1.40 m., autor desconocido.

Tenía en la iglesia de San Martín altar propio en la Capilla de los Barrios, fundada por Pedro del Barrio, el Perulero, emigrante indiano que volvió de América con grandes riquezas (1539). A su muerte dejó una manda de mil ducados para su construcción, con tres capillas para sus descendientes[23]

Imagen procesional en Semana Santa, con desfile en la mañana del Viernes Santo. Sobre principios de 1800 se produce la subasta de la imagen para portarla en procesión. Siempre alcanza el mayor valor en las subastas procesionales en Semana Santa.

Es la imagen más venerada en la villa y tal es su estima que a finales del S. XIX el intento de venderla originó un motín se extendió por el pueblo que el cura de San Martín, quería vender la imagen de Jesús Nazareno, la más venerada por la villa, lo que supuso que la gente se concentrara a las puertas manifestando su contrariedad, portando hoces, tornaderas, la guardia civil tuvo que proteger al cura, y la población estuvo de guarda por si lo vendía.

Era la imagen titular de la Cofradía de Jesús Nazareno, que dicha cofradía deja de existir hacia principios del siglo XX.

Se hace referencia de forma indirecta  por su cofradía  radicada en la iglesia de San Martín, y debió surgir a principios del siglo XVIII. Así en 1714 en el libro de fábrica de la citada parroquia se hace un inventario de objetos litúrgicos y se mencionan: “unas andas en que sale Nª Srª. …unas andas en que sale Jesús Nazareno”, de donde se deduce que ya desde antes de ese año eran sacadas en procesión las imágenes de Jesús y de María. Ya en 1704 altar de Nrta. Sra. de la Soledad.

Jesús Nazareno

María - Soledad

Estilo barroco, siglo XVII, mide 1,40 m., autor desconocido.

Consta a veces como Soledad, imagen procesional.

Apenas tenemos noticias de la misma documentalmente. La designamos dolorosa por la expresión de tristeza en su rostro.

Se hace referencia de forma indirecta  en la cofradía de Jesús Nazareno que  radicada en la iglesia de San Martín, debió surgir a principios del siglo XVIII. Así en 1714 en el libro de fábrica de la citada parroquia se hace un inventario de objetos litúrgicos y se mencionan: “unas andas en que sale Nª Srª. …unas andas en que sale Jesús Nazareno”, de donde se deduce que ya desde antes de ese año eran sacadas en procesión las imágenes de Jesús y de María. Ya en 1704 altar de Nrª. Sra. de la Soledad.

Figura en la procesión del Viernes Santo acompañando a Jesús Nazareno camino del Calvario.

 

 María también se le denominaba la Soledad

Ntra. Sra. del Carmen

Estilo barroco, siglo XVII, mide 1 m., autor desconocido.

No hay documentación alguna.

Seguramente era la imagen titular de la Cofradía del Carmen.

Ntra. Sra. del Carmen

San Roque

Estilo renacentista-romanista, final del siglo XVI, mide 0,95 m. autor desconocido.

No hay referencia en el Libro de Fábrica. Se le rezaba para liberarse de la peste.

Estaba junto al altar mayor que encontraba en una hornacina acristalada, donación de D. Luis Trabadillo en el siglo XX.

Imagen que procesiona el día 16 de agosto en su festividad, fiesta del pueblo desde el siglo XVII.

San Roque

La Inmaculada Concepción

Estilo barroco, siglo XVIII, hacia 1600, mide 0,95m., autor desconocido

La única referencia documental conocida de esta imagen es la que indica, que en 1886, se pagaron "125 pesetas para retocar la Concepción, ponerla ojos de cristal y pintar el Sofá"[24].

La Inmaculada Concepción

Sra. de la Paloma

Estilo barroco, siglo XVII, mide 0,85 m., autor desconocido.

No hay dato documental.

Ntra. Sra. de la Paloma

San Sebastián

Sin documentación alguna, había una imagen de San Sebastián en 1575.

Esta iglesia recibió otras imágenes y elementos de culto al desaparecer:

La iglesia de San Juan.

Monasterio de Santa María de Moreruela.

San Juan

Estilo barroco, siglo XVII hacia mediados, mide 1 m. autor desconocido.

Procede de la iglesia de San Juan, de la cual pasó a San Martín. Imagen Procesional.

Tenemos referencia documental de San Juan sin especificación alguna. Creemos que se refiere a la imagen de San Juan Bautista por ser la única que posee y por la concordancia con su simbología. Sin embargo, se confunde con la imagen de San Juan Apóstol en el desfile procesional del Viernes Santo, según se indica en el Encuentro en Semana Santa.

 Desde 1831 se subasta San Juan junto a Jesús Nazareno y Ntra. Sra. María y la trompeta,  por lo que es de suponer que desde entonces se celebrara la ceremonia del Encuentro, del Viernes Santo  a la mañana. y ese año valen menos: Jesús 72 R., La Virgen 33 R, S. Juan 9 R, la trompeta 9 R, y las cruces de pedir 7 reales.

 

San Juan Bautista

 San Bernardo

Estilo barroco, mediados del siglo XVIII, mide 1,2 m. autor desconocido

Procedente del Monasterio de Moreruela, posiblemente fuera traída esta imagen en 1808 junto a su altar.

San Bernardo

 

Pinturas

 

Cuadro de las Ánimas.

 

Estilo barroco,  siglo XVIII se realizó en 1767, mide 1,10 por 1,40 m. autor desconocido.

 

Procede de la iglesia de San Juan, este cuadro pertenecía a la Cofradía de Animas.

 

Representa la subida de las almas del purgatorio al cielo, después de haber purgado sus culpas

 

Cuadro de las Ánimas, perteneciente a la cofradía de Ánimas

 

Autor: villafafila.net

Textos:

Pérez Bragado Camilo: Villafáfila: Historia y actualidad de una villa Castellano-leonesa y sus iglesias parroquiales. 1996. pág. 409 y 410.

Granja Alonso, Manuel: El Arte de una Villa Castellano-leonesa Villafáfila. 2008. pág. 21. 22, 23 24, 43, 45, 59, 76, 81, 85, 96, 97, 102, 117.

Elías Rodríguez Rodríguez:

Ermita de la Magdalena: www.villafafila.net/ermitamagdalena/ermitamagdalena.htm

Hospitales de Villafáfila s. XVI y XVII: www.villafafila.net/hospitales/hospitales.htm.

Cofradía de Jesús Nazareno www.villafafila.net/cofradianazareno/cofradianazareno.htm

Cofradía de las Ánimas: http://historiasdevillafafila.blogspot.com.es/2016/09/cofradia-de-las-animas.html

 Apuntes sobre las campanas de Villafáfila: http://historiasdevillafafila.blogspot.com.es/2017/10/apunte-sobre-las-campanas-de-villafafila.html

          Fotografías: Elías Rodríguez Rodríguez, villafafila.net.

 

[1] Archivo Histórico Nacional (AHN), Códice nº940, folios 20 y 372.

[2] Flórez, E. España Sagrada, Madrid, tomo XVI, escritura XLI.

[3] Granja Alonso, M. de la, Villafáfila: Historia y actualidad de una villa castellano-leonesa. Zamora, 1996, p. 85 y ss.

[4] Granja Alonso, M. de la, op. cit., p. 201

[5] Lib. Fáb. San Martín, 1566-1647,  pág. 8 vta.

[6] Lib. Fáb. San Martín, 1673-1744,  pág. 38.

[7] A.R.Ch.V. Registros de Ejecutorias. C.195-29.

[8] Lib. Fáb. San Martín, 1673-1744,  pág. 37 vta.

[9] Lib. Fáb. San Martín, 1673-1744,  pág. 99.

[10] Lib. Fáb. San Martín, 1673-1744, pág. 12.

[11] Lib. Fáb. San Martín, 1673-1744, pág. 101 vta.

[12] Lib. Fáb. San Martín, 1673-1744,  pág. 8.

[13] Lib. Fáb. San Martín, 1673-1744,  pág. 15.

[14] Lib. Fáb. San Martín, 1673-1744,  pág. 16.

[15] Lib. Fáb. San Martín, 1673-1744,  pág. 29.

[16] Lib. Fáb. San Martín, 1744,-1808, pág. 33.

[17] Lib. Fáb. San Martín, 1808, pp. 18 y 19. GRANJA ALONSO, M. de la, Estudio histórico, religioso, agrícola y del Real Monasterio de Santa María de Moreruela de la Orden Cisterciense, Zamora, 1990, p. 413.

[18] AHN. Clero. Moreruela. Libro 18.276.

[19] Granja Alonso, M. de la, op. cit., p. 201

[20] Lib. Fáb. San Martín, 1566-1647, pág. 219 vuelta.

[21] Lib. Fáb. San Martín, 1673-1744, pág. 55.

[22] Lib. Fáb. San Martín. 1673-1744, p. 38.

[23] Martínez Martínez, Mª. Del C., La emigración castellana y leonesa al nuevo mundo (1517-1700) Junta de Castilla y León, Valladolid 1993.

[24] Lib. Fáb. San Martín, 1808-1896, pág. 316 vta.