IGLESIA SANTA MARÍA DEL MORAL

VILLAFÁFILA

 

José Luis Domínguez Martínez.

     La iglesia Santa María titulada en épocas pasadas Santa María del Moral y sita  en la plaza que da su nombre y en la parte más alta de la villa, es la única existente en la actualidad de tantas iglesias y ermitas que tuvo Villafáfila, a esta iglesia es donde fueron a parar lo poco que se salvo del desmoronamiento paulatino de tantas parroquias. A través de los tiempos, como veremos, ha sufrido gran transformación hasta una ampliación longitudinal a principios del siglo XX.

      El dato más antiguo que poseemos de la iglesia de Santa María del Moral es de 1147, en la donación del Concejo de Terrones (lugar desconocido del término de Villafáfila; pero en la proximidad de sus salinas al Monasterio de Eslonza (León).

    La Iglesia de Santa María del Moral de Villafáfila presenta un estilo arquitectónico gótico-mudéjar en ladrillo, por ubicarse en la arcillosa Tierra de Campos, carente de piedra.

Es de un estilo tosco, amazacotado, carente de adornos; pero de gran interés por la monumentalidad. Su gótico florido es de notable belleza.

 En el estudio realizado, a principios de siglo, por D. Manuel Gómez Moreno de la Iglesia de Santa María del Moral de Villafáfila se indica:

"Es un edificio gótico hecho de ladrillo aun quizá por artífices moros, observándole indicios de su arte peculiar en algunas formas de su estructura, y en cuanto a fecha, corresponden al tiempo de los Reyes Católicos, sino más tarde".

 

De la anterior descripción se deduce que en su construcción, partiendo de un modelo de iglesia gótica, fueron introducidas en él modificaciones moriscas por alarifes procedentes del reino Nazarí de Granada o seguidores de ellos, al final del siglo XV. Es cuando el mudejarismo se encuentra en su fase de mayor apogeo en tierras meseteñas castellano-leonesas por influencia de los Reyes Católicos. En 1492 éstos habían conquistado Granada y con ello los palacios de la Alhambra y Generalife, principales exponentes de "Arte Musulmán" de su tiempo en España.

 El Arte Mudéjar es el morisco aplicado al Arte Cristiano en lo distintos tipos de éste: Románico y Gótico, dando origen al Románico Mudéjar y Gótico Mudéjar. Es un arte de arquitectura cristiana con ornamentación mudéjar, residual por escasa evolución, La Iglesia de Santa María del Moral es de estilo Gótico Mudéjar.

 En tierra de Campos, tierra arcillosa, muy compacta y carente de piedra, es obligada la edificación con tapial, adobe, mampostería y ladrillo.

 El Arte mudéjar presenta estructuras sencillas con arcos lobulados, entrecruzados, recuadrados (alfiz) con rombos y espigas, con bóvedas de arcos aplanados y sus combinaciones, y con alicatados, yeserías, techumbres de madera, etc. El uso de estas estructuras y materiales no presenta grandes complicaciones arquitectónicas. No hay cruceros. Los pilares suelen ser, en su base prismáticos, cruciformes o esquinados, sin adicción de columnas. No hay capiteles por falta de piedra de talla, que son construidos por voladizos formados por hiladas de ladrillos salientes, que dan origen alas impostas. En los aleros la cornisa está formada por los ladrillos colocados en esquinilla.

 Los muros suelen llevar arquerías ciegas que alternan con recuadros y frisos de ladrillo. Su grosor es grande, por endeblez de los materiales, sobre todo si han de soportar la torre con sus campañas.

 El aspecto decorativo se recurre al contraste del rojo del ladrillo con el blanco de la cal cementante, al yesado o encalado del conjunto.

 La portada responde a un encuadramiento (alfiz) avanzado sobre el muro con arco sencillo, doble o triple (románico u ojival), con esquinillas o sardinel, que sustituye a las arquivoltas de piedra.

 La torre representa una tipología variada que va desde una forma de espadaña a la paralepipédica, colocada indiferentemente en la cabecera o en los pies de la iglesia.

 El número de naves es variable: de una a tres. Sus arcos pueden ser de medio punto u ojivales, según correspondan al románico mudéjar o gótico mudéjar.

 En Tierra de Campos-según Torres Balbás - desarrolló durante el siglo XV y XVI un foco mudéjar, que ha sido ampliamente estudiado por Lavado.

 Es del siglo XV, estilo gótico mudéjar, de unos 600m2, con tres naves de las que la central es la mayor longitud (31m.) y altura (12m.) y casi el doble de anchura que las laterales, siendo la anchura de la iglesia 20m.

 

Sirven de Línea divisoria a las naves seis potentes columnas en dos filas que forman cuatro arcos en cada fila. Las paredes son de tapial en la parte antigua y de adobe en la parte ampliada, con un revestimiento de ladrillo en todo su exterior, que no tuvo su primitiva construcción, sino que se fue haciendo con el paso del tiempo. De ladrillo son también las bóvedas. En el interior los planos son de cal de arena.

 

Esta iglesia tiene en el exterior una traza totalmente única, por un lado, tiene cegada una puerta apuntada de piedra que forma parte de la entrada principal, antes de piedra y hoy de ladrillo al ampliarse la parte posterior de la nave central y hacer de coro en el pasado siglo. Esta puerta queda en medio de otras dos que hacen de puertas principales cada una esta en las naves laterales.

 

Puerta de la nave de poniente

Puerta central, hoy día tapada

Puerta de nave de naciente

 En Esta iglesia hemos de considerar dos partes: la primitiva, que corresponde a la indicación del Sr. Gómez Moreno, dicho al comienzo, y su ampliación, en los primeros años del siglo XX. Nuestro estudio se refiere principalmente a aquella.

 Presenta su planta dos filas de tres grandes columnas cada una de ellas, que dan origen a tres naves desiguales: una la central y dos laterales, de cuatro tramos cada una. Las dos primeras, junto con la cabecera, forman la parte primitiva, mientras las otras dos la ampliación.

 Su estilo arquitectónico es el gótico florido mudéjar en su primer tramo y simplemente gótico mudéjar en el resto y en la ampliación, por aditamento de medios moriscos al gótico cristiano (siglo XV), como hemos dicho al comienzo, y su exaltación, con una decoración complicada y barroquizante, en aquél (siglo XVI).

 Respondiendo a esto estilos sus arcos, construidos con ladrillos, son apuntalados u ojivales y su bóveda de crucería o de ojivas.

 El entrecruzamiento de dichos arcos (crucero y fajones) originan, con un tercero (tercelete), una bóveda octapartida, característica del gótico, como puede verse en los tramos segundo y siguientes en todas las naves. En el primer tramo, al cruzarse estos arcos con oros curvados (combados y conopiales) se origina una bóveda estrellada, más complicada y aplanada, que ha dado origen a su gótico-florido, con unos pinjantes o florones colgados muy adornados. Este primer tramo constituye la parte más pura y bella del conjunto que se describe.

 Esta estructura, así originada, produce grandes fuerzas tangenciales, que se contrarrestan en las naves laterales con amplios tendeletes o contrafuertes de sostén a través de cuatro toscos arbotantes de ladrillo, que constituyen uno de los aspectos más mudéjares o importantes de la iglesia. El primero de la parte de la Epístola desaparece en el tiempo de la ampliación de principios del siglo XX.

 Estos arcos apuntados (formeros) al ser curvos disminuyen los esfuerzos tangenciales, permitiendo que los muros laterales en parte se vacíen, colocando en sus huecos ventanales (famosas vidrieras de la catedral de León), que iluminan el conjunto interior, según puede verse en el primer tramo de las naves laterales.

Las bóvedas están recubiertas exteriormente por una techumbre formada por un ensamblaje de madera, a dos aguas en la nave central, cubierta de tejas. La cornisa de sus aleros está formada por ladrillos colocados en esquinilla.

 Los seis grandes polares de ladrillo, que soportan el bovedaje, tienen base circular y a lo largo de los mismos amplias estrías en las primeras y porciones planas en las segundas, según pertenezcan a la parte primitiva o a la ampliación de la iglesia. Carecen de capiteles, los que están sustituidos por impostas de ladrillo. Sobre las impostas había unos medallones decorados con bustos en la nave central. Ella está elevada respecto de las laterales por exigencia del futuro retablo mayor, muy de moda en el siglo XVI. La comunicación entre ella y las laterales se realiza por arcos formeros.

 La nave central presenta el previsterio, unido al primer tramo, con cabecera plana (en el gótico-florido se ha sustituido frecuentemente la cabecera de planta poligonal por la rectangular), lleva un retablo mayor, soporta una torre de espadaña de ladrillo, con dos campanas y un esquilón, (en 1638 llevaba dos campanas y dos esquilones,) y dos grandes contrafuertes de base semicircular: uno escalonado y terminado en chapitel apiramidado, y otro hueco por contener la subida del campanario.

 Debemos suponer que hasta comienzos del siglo XIX ambos contrafuertes eran iguales, pues la subida a la torre se hacia por el interior de la iglesia. Entonces se debió sustituir uno de ellos por otro hueco, según se ha indicado, Esto es confirmado por las partidas de gastos consignadas en el libro de Fábrica.

 En 1881 se contabiliza: “A Alonso Osorio de poner la madera para cerrar el campanario, cuarenta reales”. “Apolinar del Rio por cerrar el campanario de ladrillo, ochenta y tres reales. En 1817 gastos de pierda y jornales para levantar la tapia de subida al campanario”

 En 1899 un rayo, “cuateó” parte de la torre, siendo reconstruida como actualmente se puede observar.

 El final de la nave central, en la ampliación, es de planta semicircular de gran radio con porción central recta. Soporta otra torre de espadaña de menor tamaño con un esquilón.

 A la terminación de la parte primitiva se encontraba la Puerta Mayor, la cual fue transportada a la porción central antes dicha, aunque inutilizada como tal puerta. Es la única construcción en piedra de la iglesia.

 La portada tiene notable interés: presenta un arco de piedra rebajado, sobre el cual se dibuja una curva conopial guarnecida con rosetas y bolas dentro de un alfiz (gótico-florido mudéjar). Refiriéndose a ella se cita: “Más real y medio de la cerradura de la Puerta Mayor”.

 Esta puerta tenía canceles. Se indica en 1815: “cuarenta reales de limosna que se salió de la obra de los canceles, que realizó el maesro Osorio por 234 reales,. También tenía pórtico, ya que en 1824 se consigna “200 reales para la puerta del pórtico”

 Hay otra puerta en el primer tramo de la nave de poniente. Es de arco agudo con hornacina sobre el mismo y recuadrado por un alfiz. También se encuentra inutilizada como la anterior. Fue tapiada en 1815, “por tapar la puerta que se vendió, 18 reales” La puerta de madera que la cerraba fue vendida por 130 reales. El acceso actual a la iglesia tiene lugar por dos puertas de arco medio punto en piedra lisa, situadas al final de las naves laterales.

 Toda la construcción está hecha de tapial en la parte primitiva y de adobe en la ampliación. Está recubierta de una gruesa capa de ladrillo. En 1727 se anota en gastos: “se la reciben en data diez y ocho reales del importe de los dos carros de adobes que se hicieron para la torre”.

 En resumen, la Iglesia de Santa María del Moral de Villafáfila presenta una estructura gótica con pilares, impostas, portadas, etc. Mudéjares. Responde a un gótico mudéjar en el que se mezcla el gótico y gótico-florido con una ornamentación morisca.

 Son tiempos  -siglos XV y XVI- donde es frecuente la mezcla de los estilos gótico, flamígero (florido), impulsado por los Reyes Católicos, por el influjo del nazarismo  granadino, según se indicó al principio.

Tiene dos torres-espadaña:

  La principal al norte, esta situada sobre el altar mayor y tiene un tejadillo desde 1973 rodada con una verja metálica que le separa del tejado de la iglesia. En ella hay dos campanas y un esquilón, para subir al campanario se entra  por la sacristía, apostada contra  dos contrafuertes tiene un intermedio entre sustentación y defensa, 

 La otra al sur, está en la fachada principal y sobre el coro alto tribuna; no tiene ninguna inaccesibilidad, en ella hay una campana.

Parte norte y nave de poniente,

Iglesia Santa María del Moral su lado Norte

        Como antes hicimos alusión a una gran reparación - ampliación a principios del Siglo XX, en

1905 se entarima la iglesia, se hacen las 5 mesas altar y se arregla y coloca el púlpito.

En 1906 se hace el contrafuerte de la torre y se comienzan las obras propiamente dichas de ampliación, levantando desde sus cimientos las dos capillas laterales hasta la cornisa, suspendiéndose las obras por falta de fondos.

En 1908 se cubren las dos capillas y se hacen las dos puertas laterales.

En 1909 se ponen las dos puertas, se abovedan las capillas laterales, (primero la de poniente y  después la de naciente). Se emplean ladrillos, piedra y maderas de las otras iglesias, además del dinero obtenido de la venta de alterares, campanas y materiales de las mismas. En 1910 se termina la torrezuela. En 1911 se hacen los canceles.

En 1912 se construye el arco grande del coro, las paredes del mismo , las bóvedas altas hasta el altar  mayor y se entarima el coro y lo que quedaba por entarimar de la iglesia.

En 1913 se pone la balaustrada del coro, la puerta del mismo y se pintan las puertas y canceles.

En 1915 se arregla el presbiterio, se pone el zócalo de madera del altar mayor y se hace la ventana del mismo. Se quitaron las campanas y una de ellas se puso en San Martín, poniéndose en Santa María las dos de San Pedro.

En 1923 se hace el techo raso del coro y se forran de tabla los laterales del retablo del Ecce Homo.

        En el año 2001 se hizo una gran rehabilitación del tejado por su mal estado, fue totalmente renovado en la nave central , se hico una estructura metálica, se puso teja nueva en las tres naves, la sacristía fue derribada haciéndose una nueva en el mismo lugar y otro piso por encima, ,la subida al campanario que se hacia hasta entonces accediendo por la calle, y subiendo por el interior de uno de los contrafuertes de forma cilíndrica,  las escaleras del principio eran de piedra y luego de madera en muchos años estuvieron en muy mal estado, fue cambiada se paso hacer una nueva subida entrando por la sacristía con una escalera en espiral de hierro iluminada, la anterior fue rellenada su interior y  dado el mismo aspecto que el otro contrafuerte. El revestimiento del exterior algunas zonas fueron renovadas y otras reparadas, se doto de calefacción  a la iglesia.
 

ALTARES

ALTAR MAYOR

Estilo Renacimiento con influencias manieristas. Final del siglo XVI (1590). Medidas: 7,25 por 9 metros.

El Retablo Mayor de la iglesia de Santa María del Moral está dedicado a la Asunción de la Virgen. Su imagen se encuentra en el centro del mismo, en actitud de ser elevada al cielo, según la iconografía típica. Se rendía entonces ya culto a la Asunción a los cielos, mucho antes de la declaración del dogma. El retablo está construido con madera de pino y policromado.

Consta de cuatro cuerpos y un ático, en sentido horizontal y cinco calles desiguales, en vertical, dando lugar a veinte intercolumnios en los que van colocados igual número de cuadros, separados entre sí por las columnas con frisos y capiteles igualmente jónicos, colocados a los extremos, cierra el conjunto. El estilo corresponde al manierismo de Becerra.

      En su centro el banco incluye el tabernáculo, de planta trapezoidal. Su puerta curvada lleva tallada exteriormente la imagen de Jesús, cuyas manos están amarradas a la porción media de una columna de fuste largo. En el interior (puerta) hay una pintura que representa su Ascensión a los cielos y en el fondo la Última cena, también de estilo manierista. Los espacios laterales del banco presentan recuadros lisos y pintados. Este retablo se apoya en un sotabanco que sirve de base a la predela.

Altar Mayor

La colocación de los cuadros de los intercolumnios de los retablos renacentistas no suele ser caprichosa, sino que responde a una ordenación cronológica, normalmente de izquierda a derecha en el sentido de los cuerpos y de abajo a arriba en el de las calles. Sin embargo, en el que estudiamos todo está bastante confuso y desordenado. Algunas de las tablas originales están recubiertas por lienzos pintados sin relación entre ellos. A continuación  se indica la titularidad de los cuadros:

 

1º Calle

2º Calle

3º Calle

4º Calle

5º Calle

 

 

 

 

 

 

1º Cuerpo

San Efrén

La Visitación de la virgen

Crucificado

Santiago a caballo

Santo Toribio

 

 

 

 

 

 

2º Cuerpo

Desconocido

Virgen con el niño

Asunción

San Bernardo

San Juan Bautista

 

 

 

 

 

 

3º Cuerpo

Monje

Crucificado

Ascensión

Virgen con el niño en brazos

Monje

 

 

 

 

 

 

4º Cuerpo

Anunciación del Ángel

Jesús entre los Doctores

Piedad

Bautismo de Jesús

Arcángel San Miguel

 

 

 

 

 

 

5º Cuerpo

 

 

Cruz con sudario y dos ángeles adorantes

 

 

En total hay 21 espacios. Sobre las columnas lleva cuatro ángeles alados y sobe el ático, el Padre Eterno.

La calle central destaca del conjunto por su mayor amplitud y decoración en relieve. En el 2º cuerpo se encuentra adherida la imagen de la virgen con las manos unidas y el manto dispuesto en pliegues concéntricos, profundos y simétricos (recuerda a Jordán), descansando sobre una media luna. Los cuerpos 3º, de su Ascensión, y 4º de la Piedad horizontal, sobresalen del tamaño de los intercolumnios. Se crea una ficción de profundidad, como hiciera Juan de Juni en su retablo de la Catedral de Segovia. No sabemos, en origen, que llevaría el cuadro central del primer cuerpo, pues al ampliar la iglesia, en los comienzos del siglo XX, se sustituyó por una vitrina que contenía la imagen del Corazón de María, en absoluta discrepancia con el estilo de retablo. La sustitución posterior por Cristo crucificado ha sido un gran acierto.

Los cuadros de los intercolumnios inferiores presentan tablas con lienzos pintados y repintados sobre ellas sin valor apreciable, realizados en el período neoclásico en opinión de Gómez Moreno, que ante la reconstrucción del retablo convendría descubrir. Algunos de estos cuadros se encuentran en mal estado de conservación.

Las tablas originales son solamente las 2º calle del primer cuerpo y las cuatro del 4º cuerpo. Gómez Moreno las califica de estilo flamenco, con acento italiano la primera. Medidas: 1,14 por 0.74m.

     La primera representa  la Visitación de la Virgen a su prima Santa Isabel. Aquella, de pie, viste túnica verde cubierta por un manto azul, poco plegado, que llega hasta el suelo. Ésta tiene un vestido rojo. Su cuerpo inclinado está en posición forzada e inestable, debido a su tendencia a doblar las rodillas. Ambas tienen el rostro sonriente y se cogen de las manos. La escena es presenciada por otras mujeres. El estilo es romanista. Resulta difícil diagnosticar la composición de las últimas tablas por estar colocadas a gran altura y no verse bien. El cuadro de San bernardo representa la aparición de la Virgen a este. Procede del Monasterio de Moreruela, según Gómez Moreno. Los restantes cuadros pertenecen a la escuela Madrileñas del siglo XVII, “pues presentan tonos claros a pincel fluido, pero amanerados y femeniles”, según el investigador citado.

       En la nave lateral del Naciente hay dos altares.

RETABLO I CABECERA DE LA NAVE LATERAL DEL NACIENTE O DE LA EPÍSTOLA

Estilo barroco prechurrigueresco. Siglo XVII. 1699[1]. Es conocido con el nombre de <<San Antón>> o de <<San Antonio Abad>>. Medida de 4 x 2,5 m.

Procede de la derruida iglesia de San Pedro. Puede ser, aunque no con toda seguridad, el que era de Santa Lucía en la misma iglesia. Su autor es el benaventano Francisco Díez: <<Doscientos reales que se dieron a Don Francisco Díez escultor vº de Benavente por cuenta del retablo que está haciendo para Santa Lucía>>en 1698 (Lib. Fáb. San Pedro, 1605-1714, pág. 284).

El retablo fue terminado en el año siguiente, pues en las cuentas de 1699 se consignan dos partidas para gastos: una para acabar de pagarlo <<mas da por descargo de doscientos treinta y siete reales y medio que se dieron a Francisco Díez vº de Benavente, con el que se acabó de pagar el retablo que se hizo para Santa Lucía>>, la otra para << ir por el retablo a Benavente>> (Lib. Fáb. San Pedro pág. 287 vta. Pérez Bragado, C., Villafáfila: sus iglesias parroquiales, 1996, p. 429).

Presenta este retablo, en sentido vertical tres partes, banco, cuerpo y ático.

El banco lleva cuatro grandes repisas o cartelas, basamento de las columnas del cuerpo, que le dividen, en sentido horizontal, en tres zonas: dos laterales pequeñas y una mayor central. Esta se presenta como un espacio plano recubierto de filigranas.

Retablo de San Antón

El cuerpo, el más importante, lleva cuatro grandes columnas salomónicas de cinco espiras, a distinto nivel horizontal, con abundante decoración de racimos de uva y retorcidos tallos de hojarascas, y flores (típico Churriguera), terminadas en capiteles corintios y estiletes decorados, que soportan los <<machones>> del ático. El paño central se encuentra una grande y profunda hornacina, de arco de medio punto, que contiene la imagen de San Antonio Abad, rodeada por un marco saliente que en la parte superior se quiebra, dando lugar a las nominadas <<orejas>>, <<codillo>> y <<tanganillo>>, formando un astrólogo de piedras y gallones. En el centro, sobre el marco, se desarrolla una gran cornucopia. Entre las columnas laterales a cada lado, a distinto nivel horizontal, lleva unos espacios lisos, transversales cortados por bandas inclinadas, sobre las cuales hay unos apliques colgadizos de abultados frutos.

El ático está constituido por cuatro <<machones>> desiguales que se apoyan sobre los estipites de las columnas, (diferencia de los retablos Churriguerescos, que llevan aquí también columnas salomónicas. Martín González, J.J., Escultura Barroca Castellana. T.I. p. 68) de los cuales los más centrales se adoran con pequeños <<festones>> (generalizados desde mediados del siglo XVII). Estos <<machones>> siguiendo el orden del cuerpo, dan origen a tres espacios de los cuales en el central lleva una pintura, al óleo, que representa a San Jesé y a la Virgen entregando al Niño Jesús al anciano Simeón, por inspiración del Espíritu Santo, bajo la forma de paloma. Los espacios laterales llevan adornos consistentes en frutos y hojarasca. La pintura va orlada y rematada por una gran cornucopia. Este ático va rodeado por un arco de tipo ojival plagado de rocalla. Los <<machones>> van cubiertos por sobresalientes cornisas o guardapolvos.

Todo el retablo está dorado en su mayor parte mientras el resto, para favorecer las reverberaciones luminosas, presentan coloraciones rojas y azules (capiteles y cartelas). En esta policromía se repite en los demás retablos barrocos que a continuación señalamos, lo que hace innecesario señalarlo.

RETABLO I CABECERA DE LA NAVE LATERAL DEL PONIENTE O EVANGELIO

Estilo barroco prechurrigueresco. Siglo XVII, 1694. Retablo conocido con el nombre de las <<Angustias>>, por encontrarse en él <<La Piedad>>. Medida 3,75 x 2,5 m.

Procede de la iglesia de San Pedro. Se hizo en 1694 y costó 1.286 reales (Lib. Fábr. San Pedro. 1605-1714, p. 278 vta.). Su autor es seguramente el mismo del anterior de San Antón, el benaventano Francisco Díez. Se doró en años posteriores, pagándose 3.000 reales (Lib. Fáb. S. Pedro, p. 289).

Este retablo, como el anterior, presenta: basamento, cuerpo y ático, aunque algo diferentes.

El banco lleva dos grandes ménsulas o cartelas, basamento de dos de las columnas del cuerpo, que le dividen, en sentido horizontal, igualmente en tres espacios: el centra rectangular bordeado por un marco, que en las partes superior lleva sus <<orejas>> - salientes y quebradas – y entre ellas una cornucopia. En su interior se encuentra un pequeño tabernáculo. Los espacios laterales, una a cada lado, llevan a su vez dos porciones recuadradas en sentido vertical, de las cuales la más exterior contiene un aplique de racimo afrutado.

El cuerpo lleva dentro una gran hornacina, donde se encuentra la imagen titular. Exteriormente presenta un marco en cuya parte superior hay dos segmentos de arco, de curvatura opuesta, unidos por otro recto.

Retablo de las Angustias

     Un cordón sube hasta el ático Bordeando la hornacina. Lateralmente nos encontramos con cuatro grandes columnas salomónicas de cinco espiras – dos cada lado -, con decoración idéntica a las del retablo anterior, colocadas escalonadamente y muy próximas. Sobre ellas van los capiteles y estipites que soportan al ático. Un espacio exterior rectangular, <<tarjas>> o <<tarjetas>>, a cada lado, con colgadizo afrutado completa este conjunto corporal.

El ático, de tamaño menor que el anterior, tiene una porción central, con abundancias de grutesco y hojarasca, limitadas por los <<machones>>, colocados sobre los estipites de las columnas centrales. Tiene decoración con apliques de colgadizos afrutados. Sobre ellos lleva segmentos de cornisas. No tiene <<aletas>> laterales, corriente en retablos de este tipo.

Como el retablo anterior, presenta idénticos dorados y coloraciones. Las columnas y espacios planos, que llevan ambos retablos, al recibir y reflejar la luz solar de la mañana o tarde, en cada  caso, penetrante por la ventana próxima, dan cierto aire de luminosidad grandiosa, <<luminarias de oro bruñido>> la llamaba Pedro Echevarría Goñi, <<Policromía Renacentista y Barroca>>, cuadernos de Arte Español, nº 48, p. 30.

RETABLO II DE LA NAVE LATERAL DEL PONIENTE O DEL EVANGELIO

Estilo barroco prechurrigueresco. Siglo XVII. Es el retablo de mayores dimensiones de los cuatro barrocos que presentamos. Medida 4,50 x 3.75 m.

Nada sabemos de su origen, aunque hay que afirmar proceda de alguna de las iglesias derruidas de la villa. No hay documentación. Sin embargo, nos atrevemos a indicar que su escultor puede ser el mismo que de los retablos anteriores. Es totalmente semejante al primero, en toda su figura. Lo describimos ligeramente. Presenta banco, cuerpo y ático.

El banco contiene las repisas, basamento de las columnas del cuerpo, que dan origen a tres espacios: el central mayor, recubierto de filigrana, y los laterales menores, a distinto nivel horizontal del resto, contienen grutescos.

El cuerpo lleva en su centro una gran hornacina, de arco de medio punto, que se apoya en salientes laterales de la misma. Bordeándole va un marco, que se quiebra en <<oreja>>, para alojar una gran cornucopia. A cada lado de la hornacina lleva dos columnas salomónicas, a distinto nivel horizontal, de cinco aspiras con abundante decoración vitícola, terminadas en sus capiteles corintios y estipites. Seguidamente tiene porciones planas (aprovechadas inadecuadamente, pues no hay hornacinas, para colocar las imágenes de la Virgen de Fátima y San José que por ser de estilo distinto desmerecen al conjunto). Otras dos columnas salomónicas, semejantes a las anteriores, y al mismo nivel de la porción plana, dan término a este cuerpo.

Retablo, hoy día llamado del Corazon de María

     El ático en su centro lleva un cuadro, pintado al óleo representado la visitación de la Virgen a su prima Sta. Isabel. Cuatro machones (dos a cada lado), que corresponden a las columnas del cuerpo, terminan en nuevos estipites, con sus cornisas.

Todo el conjunto tiene forma semicircular con reborde liso exterior.

RETABLO II. DE LA NAVE LATERAL DE NACIENTE O DE LA EPÍSTOLA

Estilo barroco churrigueresco. Siglo XVIII Retablo conocido con el nombre del Ecce Homo. Medida 4 x 3,25 m.

Procede de las iglesias derruidas donde estaría sitiado en su ábside, dada la curvatura semicircular del mismo. Aunque no con seguridad, nos atrevemos a asegurar que fuese el retablo mayor de la iglesia de San Pedro, pues ésta presentaba cabecera de ábside pentagonal en su nave central. Actualmente aparece tangente a la pared, pues tiene los bordes exteriores cerrados y cascarón o ático.

Presentaos tres tramos: banco, cuerpo y cascarón o ático.

El Banco tiene una parte central y dos laterales separadas por las bases de las columnas del cuerpo. Esta parte central lleva, en los lados, dos pequeños rectángulos, uno a cada lado, en sentido vertical. Su centro contiene un dibujo escalonado sobre cuya parte superior se encuentra una cornucopia. Los espacios laterales están agrutescados.

El cuerpo presenta planta mixtilínea: lleva calles laterales cóncavas y la central recta, separadas por columnas churriguerescas, que contienen tres hornacinas, la del centro mayor y más profunda que las laterales, éstas muy superficiales (al avanzar el siglo XVII se hacen más profundas) culminan aveneradamente. Ambas están rebordadas, más intensamente la central. En la primera hornacina siempre estuvo la imagen de Jesús Amarrado a  la Columna, mientras en las laterales: San Antonio de Padua y San Blas. Actualmente El centro lo ocupa el Corazón de Jesús, imagen de estilo diferente, que contrasta con el del retablo.

Retablo del Ecce Homo, hoy dia conocido como Corazón de Jesús

Las columnas presentan el fuste estriado y adornado con talla menuda (relieves redondeados y colgantes) en toda su dimensión. Su parte superior termina en capiteles corintios, sobre el que se sobrepones el estipite, que constituyen el soporte de los nervios que dividen al ático y su arco de triunfo. A partir de 1710 decae la columna salomónica.

El cascarón presenta un semicírculo de cuatro de esfera o casquete. Es como una bóveda de los dos nervios, que concluyen en la clave del arco exterior. Esta nervadura da lugar a tres espacios triangulares, que forman la concavidad del cascarón.

El espacio central, pintado al óleo, presenta un paisaje rocoso junta al cual se pude verse una porción del firmamento sobre el que se dibuja, una profundidad, una cruz sin Crucificado. El personaje representado es María Magdalena: una joven mujer cubierta con túnica blanca ceñida, sobre el cual lleva un manto rojo, que deja libre brazos y pies. Su mirada va dirigida a un libro que se encuentra en la parte inferior izquierda ¿los Evangelio?, recordando el momento de la Resurrección.

Dato esencial del barroquismo en la ilusión de profundidad, que en rigor es un falso relieve por cuanto la figura está dentro del mismo tablero (Martín González J.J. Escultura Barroca Castellana, T.I., p. 24).

Los espacios laterales del ático llevan en su centro medallones con un sol y una luna, que pueden ser simbología de Dios y de la Virgen, rodeados de veneras y grutescos. El borde del retablo, arco de triunfo, se encuentra decorado con estipites y adornos arrocallados. Todo está policromado, como hemos dicho en los demás retablos.

Su autor es desconocido, pero podemos asegurar que conocía perfectamente las técnicas retablistas de los escultores Tomás y Pedro de la Sierra (padre e hijo), autores de los retablos mayores de las iglesias de Santiago de Medina de Rioseco y de la Asunción de Rueda (Valladolid), sus mejores obras. Del primera dice J.J. Martín González: << Constituye la obra más completa de Tomás de la Sierra y sin duda el retablo más copiado del periodo dieciochesco>> (Escultura Barroca en España, p. 458).Este retablo había sido proyectado por Joaquín Churriguera en 1703, con arreglo a las más exigentes normas del Churriguerismo[2]. La obra de Tomás de la Sierra fue muy difundida en Tierra de Campos (García Chico, E., Catálogo Monumental de la Provincia de Valladolid. Medina de Rioseco, 1960).

La diferencia que podemos considerar entre el retablo riosecano y  el estudiado, radica en el número de cuerpos y calles. Aquel tiene dos cuerpos y cinco calles. Las columnas del mismo presentan, como las del Renacimiento, un tercio de talla y los otros dos con colgantes, mientas que en el otro todas ellas van con colgadizos. La riqueza escultórica es mucho mayor en el riosecano que en el estudiado. La semejanza, sin embargo, es grande, no obstante lleva el primero un notable tabernáculo, del que carece el otro. Es aún mayor con el retablo de la Asunción de Rueda, por llevar en las calles laterales hornacinas avaneradas, aunque en posiciones contrarias: en uno saliente y en el otro entrantes.

Estos cuatro altares fueron colocados en su respectivos lugares en 1904

IMÁGENES

        San Antonio Abad, la del titular, una gran talla de 1,25, junto a este altar y colocado en una repisa o pedestal fijado a la pared y cubierto por un dosel

        San Isidro Labrador, una talla de 0,60 y que procede de la ermita de su nombre.

        En el del Corazón de Jesús, la imagen del mismo, de escayola 1,40 y a su derecha, la de San Antonio de Padua, talla de 0,90; a su izquierda San Blas, talla de 0,70, procedente de la de San Pedro
 

Cristo de la Misericordia

Dolorosa

Hecce Homo

         La del Salvador, talla de 1m. y en la otra la del Ecce Homo, talla de 1,30 y procedente como la anterior de la iglesia del El Salvador.

        En el del Ntra. Sra. de las Angustias, dicha imagen, talla de 0,95 y que procede de San Pedro; y en las repisas laterales del mismo, Ntra. Sra. del Carmen (maniquí) de 1m., procedente de San Martín y la otra Ntra. Sra.  de los Dolores, también maniquí, de 1,40.

En el del Corazón de María, su imagen de escayola , la Virgen de Fátima escayola de 1,25 y San José de escayola y de 1m.

        La de Jesús Nazareno hermosa talla de 1,40 procedente de San Martín y a la que más devoción se tiene en la villa,  anteriormente no tenia altar, se le construyo haciendo una cavidad en la pared, haciendo un altar en madera a modo de un templo con tres cruces en su alto. Estando en la iglesia de San Martín se corrió el rumor de que había sido vendida, fue tal el tumulto que se formo en el pueblo que el cura de dicha iglesia la tuvo que exponer en medio de ella a la gente para su visión.

        Un Cristo Yacente en una Urna al cual da nombre Cristo de la Urna, una talla de 1,50m.  es utilizado para el descendimiento que se realiza cada Semana Santa del año bisiesto, que es articulado, procedente de San Pedro.

        María y la Soledad que están cada una a un lado del altar del Corazón de Jesús.
 

Cristo de la Urna

Corazón de Jesús

        San Roque procedente de San Martín.

        Cristo de la misericordia de 1,18m. procedente de San Martín, que desde el año 1993, se creo una cofradía de este  Cristo, Cofradía del Cristo de la Misericordia, que sale en procesión del silencio el Miércoles Santo, la única que existe.

        Dos ángeles barrocos en posición de sedentes, colocados en la barandilla del Coro, tallas de 0,70m. formaba parte de algún retablo de otras iglesias sin poder determinar.

        La Pila Bautismal estuvo durante muchísimos años el la parte trasera, pero fue cambiada se posición junta al altar de Ntra. Sra. de las  Angustias

        En las ultimas columnas detrás de ellas cada una cuenta con una pila donde esta el agua bendita para santificarse.

        En el altar mayor se encuentran a cada lado dos Asientos del coro del Convento de Moreruela, que en sus respaldos tiene los relieves de San Atilano y otro Obispo.

        Cuenta esta iglesia con una Custodia, una Cruz  de Nácar y un Cáliz de plata, que tiene grabada en su orla se su pie, esta inscripción: <<ES DE NUESTRA SEÑORA DE BILLARIGO DIEL EXL ACIPR. ICURA D. S. JV AÑO D 1640>> (Es de Nuestra Señora de Villarigo Dio El Licenciado Pedro Gil, Arcipreste y Cura de San Juan, año de 1640, cáliz procedente de la Ermita de Villarigo.

        Se sigue conservando el  rezo diario del Rosario y la Minerva (Domingos terceros).

Bibliografía:

Historia y actualidad de una Villa Castellano Leonesa -  Sus iglesias Parroquiales. Manuel de la Granja Alonso y Camilo Pérez Bragado. 1996

El Arte de una Villa Castellano-Leonesa Villafáfila. Manuel de la Granja Alonso. 2008

Catálogo monumental de  España, Provincia de Zamora. Manuel Gómez Moreno. 1927

Fotografías: José Luis Domínguez Martínez.