LA AGRICULTURA EN VILLAFÁFILA

 

 

A principios del siglo XX. En la villa continúa utilizándose el arado romano, de cama de hierro, con labores poco profundas y escaso volteo de terreno. Se complementaba con labores de rastro (gradas) que rompían la costra del suelo, formada por las lluvias y heladas, a la vez que limpiaba a aquel de malas hierbas.

Existen una gran cantidad de fincas 8.790 de muy pequeño tamaño, lo que hace tener menor rendimiento, mas trabajo al estar dispersas las fincas.

Arado Romano en Villafáfila

 

La recolección cerealista exigía abundante trabajo humano, del que se disponía por ausencia de industrialización. Siembra a mano, siega a hoz (en los prados a guadaña), trillando en la era, aventando y cribando a mano, mediante cerandas y cribos. Hasta 1920 el arado romano representaba el 63% de su especie

Momento de la trilla con su pareja de mulas en Villafáfila

 

La modernización llego con el auge de los abonos minerales y la mecanización del campo: arado de vertedera, sembradora, segadora y aventadora. La fabricación de máquinas en España fue notable a partir de 1912: Talleres de Medina de Rioseco Y de Casasola de arón en Tierra de Campos.

La producción agraria sigue las crisis climáticas, económicas y políticas. Así la remolacha azucarera creció entre 1891-1903, para estancarse en 1903-1914 por la sobreproducción y competencia del azúcar cubano y portorriqueño.

Las malas, medias y bunas cosechas se suceden a lo largo del siglo, a este respecto debemos señalar como una de las peores, entre las primeras la de 1944-1945, a consecuencia de una fuerte sequía, fue un año de pobreza y hambre Políticamente a consecuencia de la agitación campesina, en la zona (1904) se creó el Instituto de Reformas sociales (1903). El Estado intervenía en los problemas agrarios a través de la Junta Central de Colonización y Repoblación Interior, creada en 1907. Perdura hasta la llegada de la dictadura de General Primo de Rivera. Su fin era la formación de colonias agrícolas, por asentamiento de pequeños propietarios.

La referida Dictadura oriento el problema agrario de forma diferente. Creó la Dirección General de Acción Social Agraria para ayudar a los grupos de arrendamiento, que así accedían a la propiedad del terrazo que cultivaban.

El habitante de Villafáfila dedica su principal actividad a la agricultura.

Sigue el cultivo cerealista de año en año y vez tradicional. También se hacían cultivos intensivos en regadío, que apenas se representaba el 0,1% de la totalidad del terreno. Esto tenía lugar mediante pozos artesianos y norias, las cuales desaparecen, prácticamente, a partir de la gran sequía de 1945. Entonces se llegaba, en los primeros, a profundidades de 20-30 m. para encontrar la capa freática, hoy día hay que llegar a más de 100 m. para localizarla.

El terrazo de regadío se cultivaba de remolacha, alfalfa, plantas hortícolas etc. Hoy en día toda ha desaparecido.

Las variedades de semillas más utilizadas solían ser el candal (T. estimun) y el mocho (T. hibernun) para el trigo y la del país para cebada. También se cultivaba avena y centeno, pero en proporciones ínfimas, carentes de importancia dentro de la totalidad del terreno cultivable. El terrazo de barbechos se cultiva garbanzos y guisantes, en una extensión aun más ínfima que las anteriores.

Los cultivos más extendidos son el trigo y la cebada, que llevan casi a un monocultivo. Algunos como el girasol y cártamo, son un ensayo en la zona, con resultado no muy satisfactorio. El viñedo paulatinamente tiende a desaparecer, subsisten unas pocas <<josas>> (viñas con almendros) mientras la alfalfa, bien en cortes mensuales o anuales, en semilla, es cada vez más empleada.

Campo de Cebada a punto de recolectar

 

El viñedo no hay calidad de plantas. Se cultiva mezclas de variedades: Jerez, malvasía, garnacha, verdejo, etc. Blancas y tintas. Con rendimientos de 300 kg./Ha = 20 Hlitros de vino, con graduación que raramente  pasaba de los 12º grados alcohólicos.

Con la llegada de los años 60, en la villa, se produce una gran transformación en las explotaciones agrarias: uso del tractor, aportación de abonos minerales y la incorporación de nuevas variedades de semillas.

Se realiza la concentración agraria que supone una gran mejora para el agricultor, se pasa a fincas de mucho más tamaño de las 8.790 fincas se pasa a 1.320.

Alfalfa empacada, junto a un campo de cereal de Villafáfila

 

Los animales empleados para el cultivo, mulas, caballos, bueyes, desaparecen con la llegada del tractor, hoy día no se concibe, en Villafáfila explotación agraria sin tractor. La posesión de caballo es un índice de bienestar social en el presente. El carro ha desaparecido, sustituido por el remolque. El empleo del tractor proporciona calidad en las labores. Se incremento el ganado bovino, ovino y porcino, como animales de renta para ser más productivos.

El abonado con abonos minerales: superfosfatos, fosfatos enriquecidos, sulfatos y nitratos de cal, de sodio y de amonio, cloruros, sulfatos y nitratos de potasa su utilización aumenta y hoy día están generalizados. El estiércol, tan necesario se utiliza menos, debido a la disminución animal de trabajo, aunque compensado con el de renta, en aquellos agricultores que lo tienen. Se ha desterrado la quema de rastrojos.

Por consecuencia de la emigración, la mano de obra escasea, sube su precio, resultando inasequible a una agricultura tradicional. Al imponerse la mecanización desaparece casi por completo.

El viñedo y la huerta no resultan rentables, por ser consumidores de mano de obra, el resultado es su desaparición. Con el aumento de explotaciones ganaderas, aumenta la siembra de cereales de pienso y cebada, se tiende al cultivo de plantas industriales de secano, girasol, El cultivo de la remolacha ha desaparecido.

Vendimiando en Villafáfila entes de la concentración parcelaria de 1970

 

Solo existen un par de fincas que cuente con regadío, que obtienen el agua de pozo artesiano de más de un centenar de metros.

La muchas de las explotaciones agrícolas van desapareciendo he integrándose en otras mayores, por arrendamiento o compra, para ser mas rentables.

La crisis de precios de los productos agrícolas se sucede a lo largo del periodo 1900-1937 (era de los acopiadores) que se crea el Servicio Nacional del Trigo (SNT) con monopolio estatal del comercio de granos y creación de una importante red de almacenamiento (silos) estratégicamente situados. Posteriormente le sucedió con el mismo fin al Servicio Nacional de Productos Agrarios (SENPA). Este monopolio pretendía regular la adquisición, movilización y precio del producto agrícola. Este tenía por base una especie abstracta, para toda la nación, independientemente de las comarcas del cultivo sin referirse a una variedad determinada, tipo de explotación agraria y condiciones del suelo y clima. En su fijación se atendía a:) Producción Nacional prevista. B) Necesidades de consumo. C) Déficit o superávit de producción prevista. D) Situación mundial del comercio de los productos. E) Coyuntura para importaciones o exportaciones. F) Influencia entre los agricultores: medios de vida, ampliación o reducción de la explotación agrícola y condiciones del suelo y clima. G) Influencia en el coste de la vida de los consumidores. H) Comparación con otros productos alimentarios básicos. I) Influencia en la economía nacional. J) Rentabilidad de las explotaciones.

Agricultor arando con un tractor moderno

 

Posteriormente el precio se modificaba en función de las variedades del producto: a) atendiendo el rendimiento productivo. B) A la calidad harino-panadera. C) A las bonificaciones o depreciaciones por limpieza, humedad, semillas extrañas, peso específico, etc.

Había llegado momentos de menor carestía nacional.

En principio el precio era puesto por la Comisaría general de Abastecimientos y Transportes y después por el Fondo de Ordenación y Regulación de Precios y Productos Agrarios (FORPA), como rectores de la política de precios. Las estadísticas oficiales de precios no son muy correctas en el periodo 1940-1954, debido al mercado negro existente. De 1954 a 1980 son mas exactas. Aun así, hay que hacer correcciones.

Campo de trigo aun por madurar

 

Estos precios experimentaron una elevación continua, con alzas notables y beneficios para el agricultor.

La agricultura de los años 1940-1960 fue de recursos financieros para el sector industrial, dada su economía y protección estatal como fuente de ingresos. A partir de entonces ocupa escasa importancia en la financiación del desarrollo económico del país. Paso del 48% de la década de 1940 al 4% en la de 1960 y siguientes.

 

Cosechadora segando el cereal

 

 En la actualidad ha desparecido el monopolio estatal sobre los precios agrícolas. El mercado es libre, con que el agricultor está sometido a la voluntad del fabricante-comprador, si es que no pasa previamente por el especulador, que es quien pone el precio del producto. En la ganadería sucede igual: el precio de la leche o del animal vendido.

El agricultor y ganadero acude a la formación de cooperativas de almacenamiento y venta.

El incremento del precio del petróleo, trajo la crisis de la década de los 70 y años siguientes, actuales y venideros, con perdida de los activos agrarios. A su vez influido por la jubilación, fallecimiento o incapacidad del agricultor, deriva del envejecimiento de la población agraria.

La financiación del sector agrario a partir de los 70 es difícil. El consumo del agricultor no supera la renta bruta de sus explotaciones y hace negativo el ahorro del mismo.

UNIÓN EUROPEA

Con la entrada de España en la Unión Europea, es quien marca en gran medida la política agraria.

Se pasa a dejar gran parte de la superficie en barbecho, compensado a los agricultores con ayudas, dependiendo de la reforma Política Agraria Común (PAC) de ese momento.

Los precios de los cereales se han bajado progresivamente, mientras los salarios, fertilizantes, herbicidas maquinaria, etc., ha subido-

A la reducción de los precios institucionales se propone la disminución de los incrementos mensuales del os precios de intervención y de entrada que están destinados a financiar los gastos de almacenamiento.

Una política de precios teniendo en cuenta su nivelación con los del resto de Europa es difícil para el campesino.

En resumen, la explotación agraria es cada vez menos rentable y la supervivencia del agricultor modesto más difícil.

Todo esto ha tenido lugar en los últimos 30 años produciendo una transformación en el aspecto agrícola-ganadero que ha cambiado la agricultura de Villafáfila, que había permanecido estancada durante siglos. En realidad, debido al progreso humano, son transformaciones de tipo general que afectan más a un pueblo al ámbito regional y nacional.


Autor:

Manuel de la Graja Alonso.

José Luis Domínguez Martínez.

 

Bibliografía:

Manuel de la Graja Alonso

Historia y Actualidad de una Villa Castellano-Leonesa. 1996.

 

Fotografías:

Cedidas y

José Luis Domínguez Martínez.

 

Transcripción y montaje:

José Luis Domínguez Martínez.

 

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