GASTRONOMÍA DE VILLAFÁFILA |
|
|
|
Esta tenía por base el "cocido" o comida de mediodía, de acuerdo con la economía familiar, que disponía, de garbanzos y matanza familiar. ¡Un buen "cocido" era la comida extraordinaria que tenía el campesino en días de fiesta o de invitados! Pero esto no sucedía todos los días. El "almuerzo" a base de sopas de ajo con tocino era muy corriente, necesario para gentes que habían de realizar notables esfuerzos físicos. La cena con legumbres, pastas o patatas, huevos o pescado era usual. Era la dieta alimenticia diaria. Alimentación monótona y austera, que no se permitía exceso, cubriendo las necesidades alimentarías necesarias.
Se daban casos entre campesinos más pobres ¡de solemnidad no había ninguno! De la venta de los jamones del cerdo familiar para adquirir más tocino, más barato y más necesario. A este aspecto se contaba la siguiente anécdota. Se criticaba a uno de los clérigos de la villa que compraba los jamones aludidos, éste, con ese motivo, se dirigió a sus parroquianos diciendo: "andáis diciendo que D. Pedro el que se come los jamones del pueblo sepáis también lo hace Secundino costilla y no lo criticáis". Y después de fallido, se repetía: "Aquí yace D. Pedro León que llego a los noventa y dos a fuerza de truca y jamón". Del cerdo que se cría en casa para le matanza se alimenta a base de harina, se obtiene varios productos, muy apreciados, los jamones, tocino, chorizo, salchichón, costillas, lomos, son lo más apreciado, también se obtiene, morro, orejas, corazón, hígados, patas, espinazo, sesos, filetes ,rabo ,etc. del cerdo se aprovechaba todo. A parte de proporcionar los productos referidos, hace que la familias se unan esos días en torno a la matanza.
Se hacía pan de trigo, la hornada se hacía en la propia casa del campesino, en el horno: la masa de harina fermentada con el "urmiento", pasada por el "borreguil" y en forma de panes se introducía en aquel, previamente "rosiado". Con paja de cereales y sarmientos de vid, para su cohura. Se hacía además del pan corriente, las "tortas" al aceite, diferentes de aquél. En las proximidades de las fiestas, aprovechando el calentamiento del horno, se hacían dulces típicos, rosquillas, pastas, bollos, polvorones, etc. El "bollo maimón" ha sido siempre dulce típico de la villa.
Hoy día ya no se hace el pan en el horno, el cocido como mucho se come una vez a la semana, pues ya no se siembra garbanzos, siendo sustituidos por otros alimentos en todas las casas hay de todos los productos. Aumenta el consumo de carnes y pescado, con disminución de las legumbres y patatas, los productos le la matanza se sigue manteniendo al igual que los dulces típicos de cada fecha, también se crían, gallinas para obtener huevos, pollos, conejos, los ganaderos se autoabastecen de su producción, corderos, terneros y cochinillos. La leche, deficitaria antes, es hoy en día abundantísima. Debido a las numerosas granjas de vacuno y ovino. De la leche se hacen, quesos, natillas, arroz con leche, flan que son los más típicos. En San Isidro es típico el hacer arroz con leche y quesos con la leche de oveja.
En febrero que son los Compadres y Comadres el dulce típico son las orejas.
Las huertas y árboles frutales han desaparecido completamente, solo existen algunos pequeños huertos. Los palomares que tantos pichones proporcionaban, hay ido gran parte desapareciendo, ya no se usan como una gran fuente de alimentación de recurso que fue, pero quedando todavía algunos en producción. Autor, fotografía, transcripción y montaje:
José Luis Domínguez Martínez. Todo texto, fotografías, transcripción y montaje, los derechos son pertenecientes a sus autore, queda prohibida sin autorización cualquier tipo de utilización.
|