01.08.2015 La Opinión de Zamora
http://www.laopiniondezamora.es/comarcas/2015/07/28/sequia-deja-villafafila-vacia/860412.html
A.
BERMÚDEZ La escasez de lluvia de esta
primavera ha producido efectos devastadores,
no solamente para los agricultores, sino
también sobre el medio ambiente. Las lagunas
de Villafáfila permanecieron prácticamente
secas entre abril y junio, los meses clave
para la reproducción de las aves, lo que
provocó que muchas parejas eligieran otros
humedales para poner sus nidos mientras que
aquellas que permanecieron en la reserva no
lograron en la mayoría de los casos sacar
adelante a sus polluelos debido a la falta
de alimento. "Una primavera desastrosa", en
palabras del director-conservador de la
Reserva Natural, Mariano Rodríguez.
El conservador de la reserva reconoce que
en estas fechas estivales lo normal es que
las lagunas estén secas, por eso la Casa del
Parque se cierra durante el mes de agosto,
pero no es así en primavera. Las salinas se
nutren de las aguas de escorrentía de los
tesos que rodean al parque, pero durante el
invierno llovió poca cantidad de agua, y en
los primeros meses de primavera
"prácticamente nada". Ni siquiera las
tormenta del mes de junio, precipitaciones
demasiado tardías para salvar la época de
cría, lograron aportar algo de agua a las
lagunas "porque el terreno estaba muy seco y
ha absorbido todo a las capas subterráneas",
explica.
Así, durante la mayor parte de la
primavera la laguna Grande presentaba mucha
menos agua que otros años, al igual que la
de Barillos, mientras que la de las Salinas
permanecía totalmente seca. Las de menor
tamaño en la mayoría de los casos tampoco
han tenido agua.
El caso de la gaviota
El resultado es que tan solo una especie
ha logrado un relativo éxito reproductor, la
gaviota reidora, una de las aves que antes
empiezan a criar cada año. "Esta especie
normalmente se asienta en la laguna Grande,
este año también anidaron allí y por la
falta de agua perdieron la primera puesta,
pero era relativamente pronto, por lo que
consiguieron reponer fuerzas y llevar a cabo
una segunda puesta en el Centro de
Interpretación, al resto de coloniales no
les ha dado tiempo a reaccionar", asegura
Mariano Rodríguez. La laguna situada junto a
la Casa del Parque no es la más grande, pero
siempre está húmeda porque la mantienen con
agua de forma artificial.
Otros factores contribuyeron a "salvar"
la puesta de la gaviota reidora, como su
capacidad para recorrer grandes distancias
en busca de comida y su condición de
omnívoros, lo que les permite no depender
del entorno inmediato para alimentarse. Aun
así, su éxito reproductor ha sido bajo, pues
nacieron menos de un centenar de pollos de
una población de 250 parejas. Sin embargo,
el resto de especies no han criado en
absoluto o han conseguido "cantidades
simbólicas, anátidas que otros años ponen
unos 400 nidos en Villafáfila este año han
puesto 5 o 10 y en muchos casos los pollos
no han sobrevivido", asegura Rodríguez.
Esta catastrófica situación se repite
cada año de sequía primaveral, ya sucedió en
2012 y anteriormente en 2005 y 1999. Los
efectos de la sequía se podrían prolongar en
las lagunas de Villafáfila durante varios
años por diferentes motivos: "Si para una
especie la reproducción ha sido mala la
incorporación de jóvenes es menor y el año
próximo la colonia estará formada por menos
individuos, otras especies han sido
previsoras y habrán criado en otros
humedales, pero gran parte de los pollos
allí nacidos volverán a esos lugares para
criar porque los animales tienden a
reproducirse siempre en el mismo sitio",
explica Rodríguez matizando que "no es
matemático ya que son poblaciones móviles,
podría suceder que el año que viene lloviera
muy poco en el sur de España y el problema
que tenemos aquí lo tengan en Doñana y de
repente lleguen más parejas que nunca, es
difícil de predecir". Por otra parte, el
tiempo de recuperación después de una mala
temporada varía entre las diferentes
especies.
El turismo, al alza
La sequía y la disminución del número de
aves durante la primavera no ha perjudicado
al turismo en la zona. La Casa del Parque
recibió en esos meses más visitantes que
durante el mismo periodo de 2014, año que
fue mucho mejor para todas las especies que
habitan las lagunas. Desde la reserva
explican que los especialistas que llegan a
Villafáfila buscando observar una especie en
concreto representan un porcentaje "muy
pequeño" del grueso de turistas, y la
afluencia del público general varía en
función de otros factores diferentes a los
biológicos. Por ejemplo, la aparición de
noticias sobre la gripe aviaria en los
medios audiovisuales provocó en 2005 un
notable descenso del número de visitas, a
pesar de que dicha enfermedad no existía en
España ni en África; de modo contrario, las
noticias sobre la Reserva Natural en la
prensa local de Zamora suele provocar
repuntes durante una semana.
La economía también influye en el número
de visitantes que llegan a la reserva,
"durante la crisis se ha vivido un descenso
porque el gasoil estaba caro y por desgracia
sigue habiendo mucha gente en paro que no se
puede permitir coger el coche tanto como
antes, sin embargo en 2014 comenzó a
recuperarse el turismo en el Parque porque
la situación estaba mejorando y parece que
este año la tendencia continúa", afirma
Mariano Rodríguez. Las excursiones de
escolares también suponen una gran parte de
las visitas.
Sin embargo la mayoría de turistas llegan
a las lagunas en otoño, en esos meses es
cuando las salinas presentan más agua, a no
ser que la climatología sea excepcionalmente
mala. Este año necesitarán un aporte
ligeramente mayor debido a la sequedad del
suelo como consecuencia de la escasez de
agua durante la pasada primavera.