EL ARROYO SALADO Y RÍO VALDERADUEY

RESERVA NATURAL LAGUNAS DE VILLAFÁFILA

     

 
     

Cuenda de las Lagunas de Villafáfila y de los arroyos que vierten a las Lagunas

 

RÍO VALDERADUEY

Las características físicas y climatológicas de este territorio no han favorecido un buen desarrollo de los cursos de agua, de manera que tan solo un río pasa por la Reserva, el Valderaduey, que se alimenta de multitud de arroyos, en muchos casos estacionales.

Se trata de un tipo de río de llanura que nace en la provincia de León y llega a Zamora después de atravesar tierras vallisoletanas, el Valderaduey discurre por la zona oriental de la Reserva en dirección norte-sur y constituye el límite de este territorio durante algunos km recibiendo desde el interior aguas del arroyo de la Vega o Piedra  Blanca, del arroyo de Forradales o Reguera Honda y del arroyo de Caballeros.

Durante todo su recorrido por la Reserva y hasta su desembocadura posterior en el Río Duero, junto a la ciudad de Zamora, el Valderaduey es un río maltratado. Su cauce y orillas han sido objeto de grandes transformaciones a consecuencia de su canalización lineal y de los continuos y periódicos dragados de los que ha sido objeto para intentar evitar su desbordamiento en momentos de fuertes lluvias en la cabecera de la cuenca. Estas alteraciones han convertido al pobre Valderaduey y sus afluentes en una serie de canales artificiales rodeado de muros de tierra, orillas desprovistas de vegetación y flaqueadas por caminos desde donde se vuelven a dragar periódicamente. El río Valderaduey recibe, justo aguas abajo de la Reserva, los aportes del río Sequillo, que procede de Valladolid, ha recibido el mismo trato por el hombre que el Valderaduey.

Río Valderaduey a su paso por Cañizo

 

ARROYO SALADO

El arroyo Salado afluente del Valderaduey, merece un comentario aparte pues es el nexo de unión entre las principales lagunas del complejo lagunar (Barillos, Salina Grande, y las Salinas), discurriendo también en dirección norte-sur. Haciendo honor al nombre, las aguas de este río contienen un alto contenido de sales, al igual que el resto de la cuenca endorreica donde se ubica, también como ocurre en las lagunas, permanece seco gran parte del año.

Denominado indistintamente río o arroyo por su longitud y amplia cuenca merece llevar el segundo distintivo, aunque sólo sea un curso de caudal escaso e intermitente. Sin manantiales copiosos en su cabecera, se forma en las Lagunas de Villafáfila, actuando como su drenaje natural.

Una lista de arroyos estacionales vierten las aguas a las tres principales lagunas del complejo lagunar, generando un entramado de flujos de agua muy conocido.

Así, mientras que el Arroyo de las Felipas va a la Launa de Barillos.

Aunque el cauce aparece definido desde la Salina Grande, las aguas ya vienen desde Barillos y todas desde los términos de Vidayanes y San Esteban del Molar, éstas últimas encauzadas a través del arroyo del Riego o de la Huerga. A oriente de Villafáfila y sobre el arroyo del Riego, hallamos el más interesante puente del todo el curso, el denominado puente Romano.

Puente de Villarigo o romano

 

Es una obra antigua medieval posiblemente, creada en piedra con tres ojos de distintas mediadas, protegidos por tajamares agudos. Los arcos laterales don de medio punto y levemente apuntado el central. En su estado actual carece de la esbeltez que hubo de poseer en la época de su construcción pues se halla muy cegado, divisándose menos del tercio superior de la circunferencia de sus arcos. La calzada que cruza por encima conserva el viejo empedrado y también perduran los antepechos originales de piedra. Su servicio actual es únicamente pecuario, como paso de ganado de unos pastizales a otros, manteniendo así su principal función histórica, ya que por aquí transcurría la Cañada del Rual.

Tanto la Salina Grande como la Laguna de Barillos y menos la Laguna de Salinas, son extensas balsas de aguas salobres, de poca profundidad, sólo inundadas en épocas invernal. Es entonces cuando adquieren un gran interés ecológico ya que a ellas acuden miles de aves acuáticas, sobre todo ánsares procedentes del norte de Europa, los cuales buscan aquí un lugar para resistir la invernada. En verano secas casi por completo, se transforman en una uniforme superficie parada, de barro duro y cuarteado, con alguna vegetación palustre superviviente.

Dejando Villafáfila a la derecha, antes de alejarnos hemos de recordar que en sus cercanías se estableció en tiempos de Carlos III una fábrica de pólvora, en la que se aprovechaba el salitre de las zonas lagunares.

Cuenca de las Lagunas de Villafáfila

 

Otero de Sariegos es una localidad despoblada, con numerosas ruinas dominando los edificios aún firmes. Aquí debió disponer el rey Enrique III de un palacio que le servía de residencia en sus numerosas jornadas cinegéticas. Al pie del pueblo mana una fuente pública, de caudal abundante pero muy salado. El arroyo que se forma deja una costra blancuzca en el suelo cuando se seca con el calor.

Más al sur se extiende la Laguna de Salinas, este depósito acuático quedó mermado fue sometido a principios de los años 70 s. XX a una fuerte transformación y en un intento de ganar terreno para la agricultura y ganadería se realizo la canalización y el drenaje de ese curso de agua, pretendiendo atravesar las principales lagunas y desecarlas. El proyecto se paralizó cuando ya había desecado la Laguna de Salinas y antes de llegar a la Salina Grande, evitándose un hecho que hubiera sido catastrófico para el complejo lagunar.

Dique de contención de agua de la Laguna de Salinas, en la zona de San Tioste en Otero de Sariegos - Villafáfila

 

El resultado es que el Salado permanece dragado desde entonces, al igual que los ríos Valderaduey y Sequillo, habiendo desaparecido también la vegetación de ribera que orlaba las orillas. Afluentes esporádicos del arroyo Salado, cuando el agua circula generosa, son el arroyo de Pozuelas, el arroyo de Robledales, el arroyo de las Cumbres, el arroyo de Perales, el arroyo de Pradonuevo, el arroyo de Junciel, y el arroyo de la Presa.

La Laguna de Salinas recibe agua de cinco arroyos, Agujas, Huerga, Reguera, Rosas y Vacas.

A su lado se emplaza Villarrín  de Campos, en los campos de los alrededores podemos contemplar un gran número de palomares, de todo tipo tanto cuadrados como circulares, formando una de las concentraciones más notables ente las existentes de ese tipo de edificios populares.

El Salado desde aquí va hundiéndose en un estrecho vallejo limitado por cuestas redondeadas, En una de esas colinas se sitúa Villalba de la Lampreana y más abajo en la misma ubicación Arquillinos y Cerecinos del Carrizal. Tolas las localidades de aspecto similar, con casas rojas de tapial y austeras iglesias en las que  se guardan valiosas piezas artísticas. Más abajo de las aisladas casas de salamedia le llegan al Salado las aguas del arroyo de Valmoro, el cual drena el término de Moreruela de los Infanzones el terreno salitroso vuelve a aparecer en Torres del Carrizal, lugar donde se extrajo algo de sal en el pasado, después de cruzar el pueblo, a oriente de su curso se alza el dominante teso de la Mora en cuya cima se hallan dos bien conservadas cisternas pertenecientes a un campamento romano establecido en los alrededores del cambio de era y por pocos años.

A la vista de Molacillos el Salado forma una vega común con el Valderaduey, ocre y terrosa casi siempre. Finalmente, tras mantenerse paralelos dos cursos durante unos cintos de metros, aquel se traga por fin a éste en los terrenos de la vieja dehesa de Merendeses, pues en el verano la escorrentía desparece y los cauces son sólo un lecho de carrizos y espadañas. Las charcas residuales estuvieron antaño pobladas de cangrejos y en tiempos más lejanos de lampreas, como señala el nombre de la subcomarca que hemos recorrido.


Autor:

José Luis Domínguez Martínez

 

Bibliografía -Textos:

 

J. Sainz

La Opinión de Zamora - Dominical, 29 mayo 1994.

 

Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila. 2000. pág. 25 a 27.

Autor - Textos: Mariano Rodríguez Alonso. Jesús Palacios Alberti. Ana María Martínez. José Ángel Arranz Sanz.

Fotografía:

José Mª. Diez Laplaza.

 

Fotografía:

Wikipedia: Rodelar

Elías Rodríguez Rodríguez.

José  Luis Domínguez Martínez.

 

Transcripción y maquetado:

José  Luis Domínguez Martínez.

 

Autorización y difusión. Patrimonio Natural de C. y L.

 

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