COFRADÍA DE JESÚS NAZARENO

VILLAFÁFILA

 

 

 

Jesús Nazareno en la desaparecida iglesia de San Martín

 

Esta imagen es de estilo barroco, S. XVII. Medida: 1,40 m. procede de la Iglesia de San Martín.

 

Hoy día situado en una hornacina con retablo en la iglesia de Santa María, imagen procesional en Semana Santa, con desfile en las mañanas del Viernes Santo, autor desconocido[1]

 

No hay referencia de esta imagen en el libro de fábrica, pero sí de su cofradía.

 

No es imagen de vestir,  sino de bulto completo, aunque se la vista. Lleva túnica de color morado, con ribetes dorados, dejando ver solamente la cabeza y las manos. Del cuello cuelga un cordón terminado en unas borlas doradas. Sobre la cabeza lleva corona de espinas metálica, que obliga al pelo (real, no esculpido) a caer sobre los hombros. Su rostro aparece abatido, sin ánimo, destila tristeza y resignación con la mirada perdida. Lleva barba esculpida, abundante y partida. Es una imagen realizada para alcanzar la compasión del creyente y participar en el sufrimiento, plenamente logrado por el escultor. Representa a Cristo camino del Calvario, con la cruz a cuestas, asida con las manos, a cada uno de los maderos.

 

Tenía en la Iglesia de San Martín altar propio en la Capilla de los Barrios, fundada por Pedro del Barrio, el Perulero, emigrante indiano que volvió de América con grandes riquezas (1539). A su muerte dejó una manda de mil ducados para su construcción, con tres capellanías para sus descendientes[2].

 

En esta foto al fondo la iglesia de San Martín y la parte izquierda el Exterior de la Capellanía de los Barrios donde se encontraba la imagen de Jesús Nazareno

(foto de la celebración de la feria en la plaza de San Martín años 1950)

 

 

Escudo de la familia de los Barrios se conserva puesto en la casa de la Plaza de San  Martín n 1.

Antigua cusa donde estaba el escudo de los barrios, en la actualidad casa de Emilio Rodríguez Montero, donde se encuentra el escudo.

 

Es la imagen más venerada en la villa y tal es su estima que a finales del S. XIX el intento de venderla originó un motín se extendió por el pueblo que el cura de San Martín, quería vender la imagen de Jesús Nazareno, la más venerada por la villa, lo que supuso que la gente se concentrara a las puertas manifestando su contrariedad, portando hoces, tornaderas, la guardia civil tuvo que proteger al cura, y la población estuvo de guarda por si lo vendía.

 

Esta cofradía estaba radicada en la iglesia de San Martín, y debió surgir a principios del siglo XVIII. Así en 1714 en el libro de fábrica de la citada parroquia se hace un inventario de objetos litúrgicos y se mencionan: “unas andas en que sale Nª Srª. …unas andas en que sale Jesús Nazareno”, de donde se deduce que ya desde antes de ese año eran sacadas en procesión las imágenes de Jesús y de María. Ya en 1704 altar de Nrª. Sra. de la Soledad.

 

Procesión en la imagen María y Jesús Nazareno, en la Plaza Mayor, aproximado el año 1928

 

Para no llevar equivoco unas veces se denomina a la Virgen con el nombre de Nrª. Sra. María y otras Soledad, es la misma imagen la que acompaña en procesión a Jesús Nazareno, y que hoy actualmente la denominamos María.

 

Virgen en María en la procesión del Viernes Santo años 1970

 

En la visita pastoral de 1715 el obispo de Astorga aprobó “las reglas y constituciones de la cofradía que nuevamente se ha establecido en dicha iglesia (S. Martín) de Jesús de Nazareno”, por lo que es de suponer que no llevara mucho tiempo en actividad la cofradía.

 

En 1750 se menciona el libro de cuentas y regla de la cofradía Jesús Nazareno, y las andas de Nrª. Srª. de Jesús y de La Soledad.

 

Ya en 1779 se le había puesto bajo la advocación del Nazareno uno de los altares de San Martín

 

En 1794 la cofradía de Jesús Nazareno sólo tenía un libro, además la imagen contaba con dos túnicas negras de terciopelo, con franja de oro para salir en procesión y con un estandarte negro.

 

El único libro de cuentas de esta cofradía que se conserva actualmente en el archivo diocesano data de 1819 y en él se contiene una regla aprobada en 1832 y la reforma de la misma en 1882.

 

En esa época ya era costumbre juntarse el Domingo de Ramos en la iglesia de San Martín para rematar por el procedimiento de subasta el dinero que daban por llevar las imágenes de Jesús, de Nª Sra. y las cruces de pedir.

 

En 1820 por Jesús pagaron 6 fanegas de pan, pagaderas en agosto, 40 reales por llevar a María y dos fanegas por las cruces de pedir.

 

1821 Se pagan 120 reales por Jesús y 100 por María. Los cofrades sólo eran hombres y su número ascendía a 321.

 

 

Ruinas de la iglesia San Martín

 

Ese año se hace inventario de la cofradía y por eso sabemos que contaba con 2 mayordomos, 2 oficiales y 1 llamador, tenía 20 cirios, 24 túnicas negras para llevar en la procesión del Viernes Santo, 10 cruces para el gobierno de la procesión, 1 capirote, un estandarte o pendón nuevo, y se sacó una túnica (camisa) nueva de Jesús. Además de las túnicas negras que en los años siguientes asciendes a 35, se mencionan en 1824 cuatro camisas de disciplina blancas, por lo que sabemos que algunos cofrades las usaban en la procesión para disciplinarse. Las cruces de gobierno de la procesión eran de hierro y las de pedir limosna eran de madera.

 

Algunos difuntos sacaban túnicas para su mortaja y sus herederos las reponían.

 

En 1826 Joaquín Prieto se obliga a pagar al cura y a los oficiales de la cofradía 80 reales por llevar a la Soledad el día de Viernes Santo y demás procesiones en que esta imagen saliese. Felipe Tejedor 120 reales por llevar a Jesús.

 

En 1829  se deja constancia de lo entregado de los mayordomos salientes a los entrantes.

 

"En día venti y dos de noviembre junto los Mayordomos entrantes y salientes y son los salientes Matías Batos y Apolinar Zamorano, y los entrantes Santiago B menor, y Santiago Salvador, se les ha entregado las prendas siguientes

y son venti dos cirios unos de zera y blanca

y mas treinta y nueve tunicas negras

y mas cuatro camisas blancas.

y mas cinco cruces de yevar

y mas once cruces de madera

y mas una trompeta de madera ....

y para que conste lo firmamos en el mismo dia de la fecha dia mes y año hoy a 22 de noviembre de 1829"

 

Hoja del libro de la cofradía de fecha a 22 de noviembre de 1829

 

Desde 1831 se subasta además de las anteriormente mencionadas, la imagen de San Juan y la trompeta, por lo que es de suponer que desde entonces se celebrara la ceremonia del Encuentro, y ese año valen menos: Jesús 72 R., La Virgen 33 R, S. Juan 9 R, la trompeta 9 R, y las cruces de pedir 7 reales. La imagen de La Virgen recibe diversas denominaciones como La Soledad o María.

 

Procesión del Encuentro, San Juan, María y Jesús Nazareno, en la Plaza Mayor.

 aproximado años 1940

Trompeta de Semana Santa

 

1832 Se reformó la Regla Estatutos de la Cofradía, (que viene consignada en la pág. 102 y ss. del Lib. 1º. de dicha cofradía[3].

 

Reglas:

 

1º Para ser cofrade se requiere ser de buena vida y costumbres, de lo contrario serán excluidos.

 

2º La admisión se llevará a cabo en la Junta Ordinaria.

 

3º Había dos Junta Ordinarias anuales: una, el día de la fiesta, que se celebraba el martes que sigue al domingo 2 después de los Santos, y a partir de 1859, el domingo 2º de Epifanía y la otra, el domingo de Ramos, a las tres de la tarde (pág. 62, vta.).

 

4º Había dos mayordomos, dos quatros, un oficial llamador.

 

5º La función, se celebraba el día de fiesta, con misa solemne y sermón, era costeada por los Mayordomos; pero, años más tarde, por resultar gravoso para los mismos, corrían gastos a cuenta de la Cofradía.

 

6º Obligaciones de los cofrades:

a) Confesar y comulgar por navidad y reyes. Si no lo hiciera se les imponía una multa los dos primeros años, y al tercero de no hacerlo, eran expulsados.

b) Asistir, bajo multa, a los entierros de los cofrades; pero, no todos, sino 12 en representación de los demás y que eran nombrados en la Junta Ordinaria del día de la fiesta.

c) Asistir los menores de 60 años a la procesión del Viernes Santo; a los que no lo hicieran se les imponía una multa los dos primeros años y  al tercero, eran expulsados.

d) Pagar la cuota anual.

 

7º Clase de Cofrades: De túnica sólo, de túnica y cruz y de luz sólo, insignias con que había de asistir a la procesión del Viernes Santo.

 

8º Los Mayordomos, según costumbre inmemorial, después de la procesión del Viernes Santo, darán a los cofrades, a sus espensas, la parba, y también a los pobres, aunque no sean cofrades; pero, para evitar abusos, se determina la cantidad de la misma: un panecito de pan de una libra y una tacita de vino, que no ha de llegar a medio cuartillo, a cada uno. También a sus espensas, tendrán que poner cuatro velas, durante la misa, los días de precepto y encender la lámpara de Jesús todos los días, pero solo durante la misa.

 

9º En los entierros de los cofrades se deberán pone, a cuenta de la Cofradía 12 hachas.

 

10º Por ahora, el número de túnicas sería de 44.

 

1834 hallamos inventariados estos objetos: 22 cirios, 41 túnicas negras, 4 camisas blancas, 5 cruces de hierro, 11 de madera y una trompeta. (Libro de cuentas, pág. 61).

 

1849 La imagen sufría deterioro se le reparan las manos y se le restauran dos dedos, a costa de una donación de don Marcelino Trabadillo.

 

1882 Se reforma la Regla, cuyas principales innovaciones fueron: Será Presidente el Párroco de San Martín, se crea el cargo de Abad, que será también vicepresidente y depositario; se restablece la obligación de que el mayordomo costee los gastos de la fiesta, menos en lo que respecta a la parba o pitanza, que correrá a cuenta de la cofradía. En todos los actos religiosos de la Cofradía el Abad usará medalla grande con lazada de cinta de color violeta; los mayordomos y demás cofrades, medalla de tamaño de la mitad del abad, siendo la lazada de los primeros de color de flor de lis y la de los cofrades, morada.

 

Durante el trayecto de las procesiones, el abad marchará detrás de la imagen, los mayordomos uno a cada uno de la misma, y los cuatro auxiliares que, a tal efecto nombre el Abad, ordenarán la "carrera" para lo cual cuidarán de que los más jóvenes vayan delante de los ancianos y llevarán cada uno su vara rematada y en cruz de hierro.

 

Todos los viernes primeros y últimos de mes se dirá una misa rezada por las almas de los hermanos cofrades, a la que hay obligación de asistir, excepto en el tiempo de verano y vendimia. Las hachas de la cofradía alumbrarán sólo durante el funeral de los hermanos cofrades, sino que también le acompañarán en la conducción al cementerio. El cargo de llamador será vitalicio. El número de túnicas o camisas puede ser el de la mitad del número de cofrades, y el de blancas, poco más de la cuarta parte del número de los mismos. Por cierto que algunas de estas túnicas se arrendaban a otros pueblos, como Aspariegos, Cañizo, Manganeses, Villalba, etc.…

 

Se nombraría un quatro por cada parroquia, para que tomase lista y lleve nota de los que falten a las prescripciones que preceptúan estas reglas.

 

La confesión y comunión se haría dentro de los cuatro días desde el Domingo de Ramos al Viernes Santo, bajo multa de un cuarterón de cera.

 

Todo hermano mayor de 60 años que lleve diez años de cofrade pagando el “escote”, y que su avanzada edad y estando pecuniario no le permitan continuar satisfaciendo dicho escote, se le considerará cofrade de hecho y derecho[4].

 

Procesión del Vienes Santo, San Juan, María y Jesús Nazareno a la salida de la iglesia Santa María,  entre los años 1954-1959

 

A esta cofradía sólo podían pertenecer hombres.

 

El número de cofrades, según la primera relación que tenemos y que data del año 1821, era de 231, distribuidos por parroquias: De San Martín 66, de El Salvador 77, de Santa María 74 y de San Pedro 104.

 

A medida que pasan los años se ve que van disminuyendo los cofrades. Así en 1851 tenía 307, en 1865 había 261 y en 1906 151 ultima relación de la que disponemos, posiblemente fuese su año de desaparición.

 


[1] Granja Alonso Manuel de la: El arte de una villa castellano-leonesa Villafáfila, 2008,  Pág. 76-77.

[2] Martínez Martínez, Mª del C., La emigración castellana leonesa al nuevo mundo (1517-1700), Junta de Castilla y León, Valladolid, 1993

[3] Granja Alonso Manuel y Camilo Pérez Bragado: Villafáfila, historia y actualidad de una villa castellano leonesa y sus iglesias parroquiales, pág. 441 y 442, 1996.

[4] Lib. de Cofradía, 1865, pág. 15 ss.

 

Elías Rodríguez Rodríguez.

Bibliografía

Textos:

Granja Alonso Manuel y Camilo Pérez Bragado: Villafáfila, historia y actualidad de una villa castellano leonesa y sus iglesias parroquiales. 1996, pág. 441 y 442

De la Granja Alonso Manuel. El Arte de una villa castellano-leonesa Villafáfila 2008, pág. 76-77.

Elías Rodríguez Rodríguez: http://villafafila.net/cofradianazareno/cofradianazareno.htm

Libro de cuentas de esta cofradía que se conserva actualmente en el archivo diocesano Zamora.

Fotografías: Elías Rodríguez Rodríguez  y villafafila.net