CHOTA DE SANTIAGO 25 DE JULIO

VILLAFÁFILA

 

 

Santiago Apóstol (Matamoros), patrono de España

 

Villafáfila de siglos atrás le viene su tradición taurina, la tradición popular cuenta que procede del momento que estuvo el rey Fernando el Católico en la Villa en 1506 entre el 22 al 27 junio cuando firma la Concordia de Villafáfila, además coincidiendo con las fiestas que entonces eran por San Juan.

Bien se sabe sobre encierros por el campo y las empalizadas de carne que hacían los vecinos para hacer dar la vuelta los toros al campo, los toros celebrados dentro del pueblo en la plaza del Reloj o Ayuntamiento y luego en la plaza Mayor, contó con una plaza de toros de tapial, en el prado los llamares, en 1934 que se usó hasta 1955 una de las tradiciones ligadas a los toros era la costumbre de pedirlos el día de Santiago a la puerta del alcalde.

D. Elías Rodríguez Rodríguez, bien nos ha dado cuenta de ello: Noticias historias sobre los encierros de Villafáfila. La Opinión de Zamora 2000. y villafafila.net - http://villafafila.net/encierros/encierros.htm

Toros en la plaza Mayor de Villafáfila, años de la década 1940

 

La víspera por la noche acudían a dormir a casa los menestrales y criados que estaban en plena tarea recolectora y que por las noches se quedaban a dormir en las eras. El día 25 salía la gente a la calle con cencerros a pedir los toros por las calles, entonando coplas y cantares compuestos al efecto, con ritmo de jota, algunas de cuyas letras se conservan:

Nos quieren quitar los Toros

para hacer un artesiano.

Nosotros queremos toros,

aunque agua no bebamos.

Otro toro y olé,

otro toro y olá,

otro toro, que este es malo.

!Muera el que quiera quitarlos¡

 

Nos quieren quitar los toros

para hacer unas escuelas.

Nosotros queremos toros,

aunque los niños no aprendan.

Otro toro y olé,

otro toro y olá,

otro toro, que este es malo.

!Muera el que quiera quitarlos¡

 

Nos quieren quitar los toros

para limpiar los regatos.

Nosotros queremos toros,

aunque nos coman los sapos.

Otro toro y olé,

otro toro y olá,

otro toro, que este es malo.

!Muera el que quiera quitarlos¡

No nos quieren dar los toros

por hacer un cementerio.

Nosotros queremos toros,

aunque nos coman los perros.

Otro toro y olé,

otro toro y olá,

otro toro, que este es malo.

!Muera el que quiera quitarlos¡

 

Si no quieren traer los toros

haremos una pocilga

para meter al alcalde

y a todos los de justicia

Otro toro y olé,

otro toro y olá,

otro toro, que este es malo.

!Muera el que quiera quitarlos¡

 

No nos quieren dar los toros

para comprar un caballo,

para que esté bien montada

la yegua del secretario.

Otro toro y olé,

otro toro y olá,

otro toro, que este es malo.

!Muera el que quiera quitarlos¡

 

Hoy en día las letras nos pueden parecer groseras o salvajes, pero hay que ponerlas en el contexto de la villa hace 70, 80 o 100 años. La mayor parte de la población estaba formada por jornaleros, menestrales, pastores, pequeños labradores, pobres y viudas, con unas condiciones de vida, trabajo y vivienda muy duras. Las fiestas y los toros constituían uno de los pocos medios de evasión. Además, los que formaban los ayuntamientos, aún con los cambios de régimen del siglo XIX eran casi siempre “los ricos”, y estos excesos en la petición de los toros eran una forma de canalizar en enfrentamiento social.

En el año 1950, en plenos años dictatoriales, cuando la gente se concentró pidiendo los toros a la puerta del alcalde, Valentín Rodríguez, éste desde la ventana lanzó un trozo de adobe contra los asistentes y se acabó la función.

Aunque en un decir general se dice vaquilla, en Villafáfila se le denominaba “Chota” muy común en la villa para designar a una hembra de vacuno, incluso también se le decía “Jata”.

Con la llegada de la Democracia siendo su primer alcalde D. Marcelino Trabadillo Alonso 3 abril 1979 - 23 octubre 1980.

D. Marcelino Trabadillo Alonso, primer alcalde de la democracia de Villafáfila desde 3 abril 1979 - 23 octubre 1980

 

Ese mismo año de 1979 se trae la vaquilla el día de Santiago 25 Julio, pero el alcalde que ni le gustaba los toros y más bien contrario a no darlos simplemente se puede decir que bajo su mandato se dio, el verdadero gestor de la llegada de la Chota desde el Ayuntamiento fue D. Isidro Domínguez Calzada, en principio fue teniente alcalde y después Alcalde desde 23 octubre 1980 - 8 mayo 1983, ya había participado desde 1970 con otros vecinos en la vuelta de los festejos taurinos en San Roque después de no haber desde 1955, incluso fue el que propicio que desde el Ayuntamiento diera los toros en las fiestas con la entrada de la democracia, hasta el año 1995 que estuvo de concejal, siempre fue el que llevo la organización de los festejos taurinos.

D. Isidro Domínguez Calzada, segundo alcalde de la democracia desde 23 octubre 1980 - 8 mayo 1983

 

Hace traer una Chota para el día 25 de julio día de Santiago que llegaba a ser toreada hasta las vísperas de San Roque.

Se montaba la plaza de toros en San Marcos los días previos alrededor del toril, primero con las vallas de madera que eran traviesas del tren, que son las que habían hecho en la década de los 70 con la vuelta de los toros a San Roque.

Plaza  con vallas de madera que eran traviesas del tren, década de los 80 siglo XX

 

Se ponían tres burladeros, uno justo a la puerta de salida, los otros dos uno a izquierda otro a derecha de la plaza que eran hechos con dos traviesas y un trillo.

Burladero a base de traviesas y un trillo

 

Uno de los años ya en la década de los 90, no se había hecho plaza a su tiempo y la Chota estuvo suelta días por la zona de San Marcos, lo que daba que cualquiera que deseaba torearla tuvo ese placer a cualquier hora, el día era un ir y venir de juventud, incluido el susto que la gente que cruzaba por allí a la piscina, se la encontraba suelta y salía escopetada, la chota se refugiaba en el patio contra el colegio a la sombra y donde menos la molestaban.

Siguieron trayendo la Chota ya los sucesivos alcaldes D. Luis Gallego Cañibano 8 mayo 1983 - 10 de junio 1987, D. Luis Fernando Fidalgo 10 de junio 1987 - 28 mayo 1994, entre 1987 - 88 las vallas de madera son sustituidas por unas de hierro soldadas, D. Antonio Ruiz García 28 mayo 1994 - 28 mayo 1995 con D. Antonio Jesús Rodríguez Valverde 28 mayo 1995, fuese el último año que se trajo la Chota en 1995.

Plaza de toros con las vallas de hierro hechas sobre 1987-88, siglo XX

 

Pues para ese día 25 festividad de Santiago Apóstol se traía una pequeña Chota como reminiscencia que antes se pedía los toros, el día ya era una algarabía que la población estaba pendiente de la Chota, de su llegada a la tarde, sobre todo la juventud, hacia eso de las ocho llegaba la Chota, que era soltada desde la entrada de la calle el Regato con una pequeña maroma, una gran muchedumbre de jóvenes a la carrera la conducían por las calles hasta llevarla a la plaza de toros y allí los más atrevidos a recortarla, las vallas por fuera se llenaba de vecinos y foráneos para ver a los más intrépidos, algún revuelco que otro no más allá de un pequeño sustillo.

Jóvenes corriendo la Chota por la calle la Chota de Santiago el primer día ,década de los 80 siglo XX

 

Las siguientes tardes al día de Santiago la Chota se daba a las 20:00 hasta las 21:00 h, buscando la bajada del sol, donde hacia las delicias de todos jóvenes del pueblo y no tan jóvenes, incluso siempre había de otros pueblos alrededor, se la incitaba de cara o, por un lado, con una camiseta o una capa, carrera para un lado para el otro, que tensión el tenerla pegada al culo y como se dice a cuerno quemado.

Quien más y menos que se metió se llevó su revolcón, unas veces dabas la voltereta, otras al suelo, o te pasaba por encina marcando bien la pezuña, o te hacía un jirón en el pantalón o camiseta, tan de carrera que dabas del miedo te espetabas contra la valla, o saltabas de un brinco y de culo al suelo, alguna luxación se produjo normalmente de poca consideración.

 

Villafáfila años 80 ( Chota en la plaza de toros )

 

Emilio Rodríguez Montero que lo pillo ya de buen mozo y buena fuerza se apostaba contra la valla, la Chota se dirigía hacia él y sin inmutarse la atrapaba por los cuernos a la vez que a toda la chiquillería les decía;

“os la mando para la derecha o para la izquierda” y para un lado la soltaba.

Muchas veces se daban situaciones cómicas, el torearla a bicicleta, claro está al final salía el que la llevaba por un lado y la bici por el otro, dos por una pequeña testada.

Otra es la de torearla con burro como lo hizo Román Figuera Ferrero con pica y todo. O el perro de perantano que era atrevido y le hacía cara dando ladrido a corta distancia, hasta que la Chota salía en su busca y el perro con el rabo en gacho pitando a fuera de la vaya. La que entraba por el burladero, al que pillaba desprevenido emburriada que se llevaba. Tantas vicisitudes sucedieron esas tardes de verano que la Chota nos amenizaba que todos los que por allí pasamos buenos recuerdos nos dejó.

Chota en la plaza con las vallas de madera, foto años 1980-84 siglo XX

 

La Chota ya pasado unos días se acostumbraba al bullicio, le costaba más arrancarse, desde los jóvenes no dudaban en formar un cajón o un triángulo para meterse en él y desde el hacerla incitar a mover por toda la plaza, no fue ni la primera ni la segunda que la vaquilla se metió dentro del y todos los chavales saliendo por patas.

Grupo en un cajón formado para incitar a la Chota en la década de los 80 siglo XX

 

No solo la juventud iba cada tarde, muchos vecinos ya de edades más mayores con gran afición les seguía recorriendo en sus venas la afición, apostados detrás de la valla, un día tras otro en el mismo lugar, las abuelas que con banqueta en mano iban a la plaza, el pañuelo en mano lo espoleaban jaleando al paso a su lado de la vaquilla para llamar su atención, la Chota se acercaba en más de una metía cabeza en la valla y abuela de sopetón al suelo, es que el sentir taurino en Villafáfila es muy grande.

Jóvenes con las vallas en triángulo puesta la base sobre el suelo, ellos subidos, para hacer pasar por el medio a la Chota, año 1989

 

La Chota, supuso para muchos el primer contacto con su sentir taurino, el ir dominando poco a poco con una res pequeña, aprendiendo también de ver a los mayores como hacían, como el que su sentir no era tan profundo y al primera envestida no volver a pisar tierra.

El último día ya vísperas de San Roque se llevaba la vaquilla a algún lugar a encerrar, algún solar como fue en la calle el Sacramento lo que hoy es la casa de Madriles, a la Parada fue muchos años y se la ponía maroma y corriéndola por la calle, algún año quedó en el mismo toril. Y después casi una veintena de días de vaquilla se entraba de lleno con los encierros, enjaule y desenjaule taurinos de las fiestas de San Roque.

Parada de Sementales de Villafáfila, donde muchos años fue encerrada la Chota después de darse desde el día de Santiago

 

No todos los años terminaba ahí la Chota encerrada sin torear, en más de uno que estuvo encerrada en la parada fue sacada por la juventud en las madrugadas de San Roque y toreada, o estando en el toril, sacada en la madrugada en la plaza, incluso en el año 1993 una de las noches fue llevada hasta el baile a las seis de la mañana que anuló el baile y todo el mundo se fue para la Chota. Alguna vaquilla si hizo famosa y le terminaron poniéndole nombre “Me Mató” una de ellas.

Algunos años la Chota, después de encerrada tardó tiempo en que se la llevasen o fuera sacrificada, algún paso mes, lo que daba de forma sigilosa a ser toreada, aunque se puede decir que era un secreto a voces, en fin, el pueblo no le daba más importancia.

Incluso una de las Chotas, en el año 1993 el Ayuntamiento se la regaló a dos peñas que ese año había organizado los distintos actos previos a las fiestas, juegos infantiles, campeonatos, etc. Una peña le regala a otra su parte, esta que queda, tres de ellos son los que habían sido los que se habían encargado de ella, de darle de comer etc. y al final la venden a un hijo del pueblo que vive fuera, fue cargada en una furgoneta Nissan Vanette, hasta provincia de Santander llegó a destino, allí estuvo en una nave en la que durante un mes era toreada, hasta que le dio sacrificio, resultando que la Chota estaba preñada, algo que ya había pasado con más de una Chota.

 

Villafáfila años 80 (la chota en San Marcos)

Durante los días que estaba la Chota, no solo los días que era toreada, sino incluso los que después estaba encerrada hasta que se la llevaban o era sacrificada, siempre alguna persona desinteresadamente se ocupada de darla de comer y ponerle agua, muchos años desde el principio se encargó de ello D. Diosnisio Alonso Alonso (Isio-Tábares), Román de la Figuera Ferrero, otros vecinos jóvenes del momento, Julián Martín Ruiz, Antonio Gómez Fernández, José Luis Domínguez Martínez, etc. que hicieron el mismo desinterés.

D. Dioniso Alonso Alonso (Isio-Tábarés)

 

En 1995 es el ultimo año de la  la Vaquilla , Chota, Jata de Santiago, pues la legislación se endureció tanto que la normativa hacía inviable económicamente traer la vaquilla el 25 julio día de Santiago hasta vísperas de San Roque, como se había hecho estos 16 años.

Estos años de chota como se decía más popularmente hablando, dejo aficionados, quizás sobresaliendo entre todos, de una forma mítica y entrañable:

D. Doroteo Rodríguez, gran aficionado a los toros, persona entrañable en la Villa, que a pesar ya de una edad le podía las ganas de hacer sus tientos capote en mano y en más de una ocasión la vaquilla de dio un par de revolcones.

Doroteo Rodríguez “El Rojo”

 

D. Román de la Figuera Ferrero, otro de los aficionados, entrañable entre todos y que lo sigue siendo, como todo aficionado no le falto su revolcón, pero jamás desistió de darle un pase hasta como picador en burro. Su afición, su quehacer mayoritario de colaboración, le ha llevado a ser designados por todos los peñistas presidente de la Peña Villataurina de Villafáfila.

Román de la Figuera Ferrero, montado en burro y con pica en mano tentando a la Chota, foto de 1987-88

 


Autor:

José Luis Domínguez Martínez.

 

Bibliografía-Textos:

Elías Rodríguez Rodríguez:

Noticias historias sobre los encierros de Villafáfila.

La Opinión de Zamora, 2000.

www.villafafila.net - http://villafafila.net/encierros/encierros.htm

 

Isidro Domínguez Calzada.

Datos personales.

 

José Luis Domínguez Martínez.

Datos personales.

 

Fotografías:

https://www.abc.es

Elías Rodríguez Rodríguez:

Román de la Figuera.

José Luis Domínguez Martínez.

 

Videos:

Leto Orduña Justo

Gracias a D. Leto Orduña Justo, por la recuperación de dos videos de la Chota en los la década de los 80 siglo. XX, entre 1980-84

Uno de los más antiguos videos que se conservan de Villafáfila (Zamora) de mediados de los 80 con la tradicional chota que se soltaban cada tarde. Video procedente de las grabaciones en cinta VHS del Bar Favila. Aclarar que se ha recuperado de una cinta VHS regrabada varias veces y bastante deteriorada que impide sacar imagen estabilizada y nítida. Grabado por D. Leto Orduña Justo, con una de las primeras cámaras portátiles Telefunken que llevaba el videograbador bastante pesado a modo de cartera o maletín. Con la estimable ayuda de D. José Manuel grabando o comentando.

En la siguiente dirección se puede ver un video de los años 80 de la vaquilla:

Villafáfila años 80 (vaquilla en la plaza de toros).

https://www.youtube.com/watch?v=lXoC0x6ijlc

Villafáfila años 80 (la chota en San Marcos).

https://www.youtube.com/watch?v=WQQ2fqZEOWM&t=23s

 

Transcripción y montaje:

José Luis Domínguez Martínez.

 

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