CONDICIONES FÍSICAS DE VILLAFÁFILA

 

 

El relieve de Villafáfila ha sido moldeado por dos ríos: el Salado y el Esla. Este en una pequeña parte en el NO del término Arroyo del Valle, aquel en la restante del mismo. Ambos han dado lugar a amplios valles, presentando relieves ligeramente alomado, con una altitud media de 700 m.

Los materiales de la cuenda del río Salado están formados por arcillas Vindoboniense, miocénicas, del Terciario, que forman en los bordes los "tesos" del Esquilón, de la Corona, de la Cruz, de los lobos, etc. Que resiste la erosión. El teso de los Obispados es el de mayor altitud, con 733 m. recibe este nombre porque en él coincidían con anterioridad los obispados de Astorga, León y Zamora.

Esta erosión es tan grande que ha dado lugar a los pontones y cavenes, cuyos materiales arrastrados han colmatado el fondo la cuenca. El desnivel originado es tan pequeño que apenas llega al medio metro entre el pueblo y el desagüe del río, en las proximidades de Villarrín de Campos.

 

Mapa geológico

         El Fondo de la cuenca está formada por arcillas limosas, ligeramente alcalinas, del holoceno cuaternario, procedentes, de los arrastres anteriores, muy impermeables, con abundantes sales sódicas, potásicas y magnésicas .Estos han dado origen a lagunas, lavajos, endorreicas, que forman con su espadaña y carrizos una zona palustre, con abundante fauna migratoria. Las lagunas formadas son tres: Salina Grande en Villafáfila, Salina de Barrillos, entre Villafáfila y Revellinos, y Laguna de Salinas, entre Villafáfila y Villarrín.

Laguna Grande al fondo Otero de Sariegos

Zona de San Tioste

Los materiales del Valle arroyo que conduce las aguas al río Esla son arcillosas Vindobonienses con mayor contenido arenoso y pequeños cantos rodados-cascajo, chinaco, del Pleistoceno Cuaternario, en algunas partes (la Mata) y por ello menos impermeables. Su altitud es mayor, sobre 710 m. queremos destacar una pequeña mancha Cuarcítica del Ordovícico Silúrico, existente en la proximidades de la Tabla el Sierro  por ser la cantera de piedra de la cual se surte Villafáfila para la construcción del basamento de sus edificios. Se encuentra ya fuera de término municipal.

El caudal de dichos ríos y su arroyo está sometido al régimen pluviométrico local, de tal manera que solo discurren cuando llueve. Si bien en el río, debido a su escaso desnivel, se represa el agua, dando lugar a las salinas dichas, para desaparecer por desecación, cuando llega la época estival. Las sales depositadas, antes consideradas, ascienden por capilaridad para formar costras blanquecinas en la superficie, que han sido objeto de fabricación de pólvoras, en el siglo XVIII.

Los suelos cultivados, en su mayor proporción, son los  correspondientes a la denominación Loma. Son lo que corresponde a los interfluvios Salado Valderaduey y Salado-Valle al este y oeste del núcleo urbano de Villafáfila. La porción de término correspondiente al primer interfluvio recibe el nombre, como topónimo local. Son suelos pobres en materia orgánica más aún años atrás que se quemaban abundantemente los rastrojos, con porcentajes bajos de fósforo y potasio y abundancia de cal (PH 7-8).

El laboreo de estos suelos es difícil, por su contenido en arcilla, que los hace muy consistentes, retienen muy mal el agua y con facilidad se aterronan. Son los llamados barriales. Sólo años muy lluvioso dentro de los límites de lluvia que señalaremos, ni muy seco. Otros, con menos arcilla y de más fácil labor, con los denominados amorosos, que retienen más la humedad. Por último los denominados cascajos o chinacales son más sueltos y se encuentran preferentemente en el  paraje denominado  de la "Mata" en la parte que llamamos "Valle"

También Villafáfila posee terrenos de vega, en el paraje de este mismo nombre, aunque estos no sean como los propiamente de los ríos. Son de terrenos más compactos, por ser más arcillosos aún. Entorno al núcleo urbano, había terrenos de regadío mediante pozos artesianos, han desaparecido, ante el fracaso de éstos. En ellos se encontraba el agua hasta profundidades de 20-30 m. que afloraba por sí solo a la superficie. Hoy hay que perforar a la centena de metros, para llegar a ella y extraerla mediante bombas hidráulicas.

Prado de San Fagúndez al fondo zona de la Vega

Zona de la fuente de San Pedro

En las proximidades de las salinas los terrenos son "salobres", por la abundancia de sales.

Es zona sin árboles, aunque existe una pequeña mancha de álamos en el lugar de la "Alameda". Se intenta hacer repoblaciones a base de pinos. Fuera del término de Villafáfila, a ambos lados del éste, las manchas de encinares son dominantes: Montes de Castronuevo, La Tabla y Barcial del Barco y algo más distante el Raso de Villalpando.

Como final, tenemos que reseñar los terrenos de pasto que corresponde a zonas incultas donde se desarrolla una vegetación herbácea, donde  la hay. Son tres prados con que cuenta Villafáfila: De los Llamares de San Fagúndez y del Valle, que alimentan, a través de los tiempos, una ganadería: caballar, lanar y vacuna.

 

 

El clima es netamente continental, correspondiente a una altitud media de 700 m. y al asilamiento que le ocasionan los montes que separan la meseta de las tierras gallegas y asturianas: Sistema Galaico Artúrico. En particular las sierras más próximas: Teleno, Cabrera y Culebra que impiden la llegada de aires húmedos, procedentes del mar.

El resultado de todo esto es una escasez de lluvias, que se cifra en una media anual de 400-500 litros por m2. Las estaciones más lluviosas son la primavera y el otoño. Las temperaturas como consecuencia son extremas, caracterizándose por un invierno riguroso, que comprende no menos de cinco meses, una primavera y otoños cortos y un verano caliente, aunque no demasiado. Las heladas y nieblas del invierno son continuas, prácticamente durante todo él, llegando a temperaturas que pueden ser de 10-12º bajo cero. Esto hace que el terrazo presente alto grado de aridez.

En cuanto a las precipitaciones en forma de nieve y granizo, se distribuyen en los meses de invierno y primavera respectivamente, siendo su frecuencia media en torno a un día al mes.

La época más ventosa corresponde al invierno. En esta estación la influencia del régimen azórico se manifiesta por la llegada de nubosidad acompañada de turbulencias de componente principal oeste, que pueden derivar meridionalmente hasta provenir de una dirección marcadamente sur.

Estas condiciones climáticas y suelos, hacen que los cultivos han de ser resistentes para sobrevivir. El cereal en sus variedades de trigo y cebada y la vid son plantas, prácticamente únicas que se dan en la zona. A estas se unen, en los pocos regadíos existentes, las plantas forrajeras e industriales de alfalfa y remolacha. La vid abundante ha desaparecido por completo, hasta el punto de haber bodegas pero sin vino.

 

Grafica de Lluvias y temperaturas

 


Autor:

José  Luis Domínguez Martínez.

 

Texto:

José Luis Domínguez Martínez.

 

Fotografía:

José Luis Domínguez Martínez.

 

Transcripción y montaje:

José Luis Domínguez Martínez.

 

Todo texto, fotografías, transcripción y montaje, los derechos son pertenecientes a sus autores, queda prohibida sin autorización cualquier tipo de utilización.

 

Todo texto y fotografía ha sido autorizado al almacenamiento, tratamiento, trabajo, transcripción y montaje a José Luis Domínguez Martínez, su difusión en villafafila.net, y cualquier medio que precie el autorizado.