
D. Elías Rodríguez Rodríguez |
Buenas tardes a todos los que me acompañáis en este Domingo de Ramos de
2014 y os agradezco vuestra asistencia.
Gracias Miguel por tu presentación, tanto por el contenido con esas
alabanzas inmerecidas, como por los versos con que lo has expresado.
Gracias al señor cura, Don Agapito, por acogernos en esta iglesia y
facilitar el desarrollo del pregón.
Gracias al señor alcalde y a los de justicia por el acompañamiento.
Gracias a la Junta Pro Semana Santa por proponerme el honor de
hacer el pregón este año. Y gracias por vuestra dedicación y tiempo para
impulsar la Semana Santa de Villafáfila.
Y a todos los que hacéis posible con vuestro trabajo callado de vestir
imágenes, limpiar las andas, poner las flores...y tantas otras tareas
menudas.
Y Javi por los carteles que cada año sirven para promocionarla.
Hay una obra famosa de Moliere: el médico a palos, hoy yo aquí, donde
los de médico es secundario, casi podría decirse que soy el pregonero a
palos, y no porque esté a disgusto pregonando la semana santa ante mis
paisanos, mis amigos, mi familia…, si no porque me he resistido tratando
de mantener mi papel consolidado de presentador, más cómodo, y por
considerar que el perfil del pregonero tenía que corresponder a alguien
con una edad o unos merecimientos algo mayores que los míos, y pensando
más en alguna mujer, porque en los últimos años ha sido cosa de hombres,
…
Pero aquí estoy lleno de orgullo ante vosotros para glosar nuestra
Semana Santa.
En primer lugar los recuerdos para los que no están con nosotros, todos
aquellos que nos han precedido como feligreses y como vecinos, y
especial para mi padre que ya va para 7 años que nos dejó, y para Don
Camilo, el cura que me bautizó, del que fui monaguillo en esta parroquia
y alumno en el colegio San Marcos, al que nuestro poeta local, Jacinto
Fuertes, le dedicó unos versos:
Por
una senda de estrellas,
De
estrellas de Navidad,
El
día del Año Nuevo,
Don
Camilo se nos va.
Por
blancas praderas
De
la Navidad,
Camino del cielo
Me
quise marchar…
Estos días me evocan recuerdos infantiles y vivencias de las Semanas
Santas de hace casi 50 años, que van desfilando por mi memoria:
El estrenar el Domingo de Ramos, cuando ya nos ponían el pantalón
corto; las tardes del Jueves Santo con las largas lecturas de la Pasión,
la salida de los oficios, derechos a comprar los churros de María; las
procesiones, al principio ordenados por los maestros, después ya como
penitentes llevando pasos, siempre con los sones del Vía Crucis cantado
resonando de fondo.
Años infantiles y adolescentes de fe sentida y vivida, y años de
juventud con las liturgias laicas de las limonadas y las largas noches
de Jueves Santo de empalmada hasta la procesión, años que toda la
juventud quedaba en el pueblo…
Y al margen de los recuerdos personales, la Semana Santa de Villafáfila,
se mantiene y se renueva: desaparecen los sermones, los oficios de
tinieblas, aparecen nuevas procesiones, cambian de día otras,… sigue
aquí presente en nuestro calendario anual, y hoy me toca anunciarla.
Las celebraciones de la Semana Santa se remontan a la Edad Media, pero
en el caso de Villafáfila no disponemos de documentación hasta el siglo
XVI. Son funciones litúrgicas en torno a la muerte y resurrección de
Cristo, que constaban de una serie de oficios religiosos en las siete
iglesias de entonces a cargo de los curas y otros clérigos, y de
procesiones por las calles organizadas por las diversas cofradías que
fueron surgiendo a lo largo de los siglos.
- Ya esta mañana hemos celebrado la Procesión de los Ramos, con
los tradicionales ramos de laurel agitándolos en honor y recuerdo de la
entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, en la que las alabanzas y
alegrías que le dedicó la gente: Hossanna al hijo de David…
son preludio y contraste de las amargas jornadas que le esperaban los
días sucesivos cuando gritaban ante Pilatos: Cucifìcale¡ crucifìcale¡.
- El Pregón de la Semana Santa en esta tarde ya se ha convertido
en algo tradicional, después de cinco años seguidos celebrándolo y
espero que se mantenga como una de las ocasiones para crear comunidad,
de poner de manifiesto los recuerdos compartidos, y reencontrarnos con
nuestros paisanos.
- A continuación va a tener lugar la Subasta o Ajuste de los
santos que van a salir en procesión estos días. Es uno de los actos más
peculiares de nuestra S.S. que se remonta por lo menos a principios del
siglo XIX, manteniéndose la puja por Jesús como la más reñida,
la de la trompeta o la de San Juan como rito iniciático para los más
jóvenes, y las reservas para llevar la Urna, de la que antaño se
decía que metían rejas o adobes para que pesara más.
- El miércoles a la once de la noche desfila la cofradía del Santo
Cristo de la Misericordia que se constituyó hace 20 años con el
propósito de renovar nuestra Semana Santa, en la Procesión del
Silencio. La imagen es barroca del siglo XVII, con faldón bordado y
sudario que disimula la desproporción de sus brazos.
Desde el ayuntamiento, al filo de la media noche, a cargo de un coro de
personas que en su juventud lo vivieron y lo aprendieron en la parroquia
o en el seminario, en las liturgias preconciliares, resuena él:
Miserere mei, Deeeeeeus:
secundum magnaaaam
miseeeriiicoordiam tuuuuaaam
Et secunduuum multitudineeem
miserationum tuuaaaarum,
deeeele …. iniiiquitatem meeeeam.…
y la melena y el sudario del Cristo mecidos por el viento, constituyen
uno de los momentos más emocionantes de nuestra Semana Santa, y que no
deberíamos perderlo, por lo que animo a gente más joven a integrarse en
el coro.
- El Jueves Santo, tras una mañana de preparativos, tienen lugar los
Oficios sacros con la lectura de la Pasión de Cristo en uno de los
tres jueves más importantes del año que relumbraban más que el sol.
El jueves del mandamiento del amor. El primero y más importante del
cristianismo.
-
A las 8 de la tarde sale la Procesión del Ecce Homo,
Perdona a tu pueblo, Señor,
Perdona a tu pueblo,
Perdónale, Señor
Por
las heridas de pies y manos,
por
los azotes tan inhumanos,
Perdónale, Señor.
Se trata de una de las procesiones penitenciales con una imagen de
Jesús atado a la columna, procedente de la antigua iglesia de San
Salvador, esculpida a mediados del siglo XVIII y que salía en procesión
los martes santos, y a partir de 1861 lo hace los jueves, con gran
devoción en su parroquia de origen.
-La Hora Santa, a las 10 y media de la noche, momento de recogida
oración ante el santísimo en el monumento, que desde el concilio de
Trento se construía en todas las parroquias, con tapices, alfombras,
cortinas, escudos, ángeles, velas y velones, en barroca composición para
acoger el traslado temporal del cuerpo de Cristo.
-A las 11 desfila la recién recuperada Procesión de la Vera Cruz:
Ya,
alma mía, en la cruz duro lecho,
sus
miembros sagrados extienden tu Bien;
y
con clavos agudos taladran
los
viles soldados sus manos y pies.
Perteneciente a la cofradía más antigua de Villafáfila, y una de las más
tempranamente documentadas en la provincia, en 1490, que tenía su sede
en la ermita del mismo nombre, al lado de la iglesia de San Andrés,
desfila la imagen del Cristo de la Vera Cruz, valiosa talla del escultor
alemán o flamenco, Alejo de Bahía, datada a finales del siglo XV, que
conserva la policromía original.
Los portadores, hombres y mujeres con la tradicional capa castellana, en
recuerdo de nuestros antepasados hasta el cementerio viejo donde han
reposado tantos de ellos. Aunque no se ha constituido cofradía y está
abierta a todos, desde aquí hago un llamamiento a la participación y a
la mejora del desfile con orden, silencio y acompañados de un farol de
mano si pudiera ser.
- La mañana del Viernes Santo salen de Santa María, y antiguamente lo
hacían desde San Martín, Jesús con la cruz a cuestas, María con los
paños, y San Juan para recrear el Encuentro entre madre e hijo,
haciendo de la plaza la vía dolorosa de Jerusalén.
Del
Calvario subiendo a la cumbre
el
Reo Divino a su Madre encontró;
y
una espada de filos agudos
del
Hijo y la Madre hirió el corazón.
Las imágenes pertenecían a las antiguas parroquias San Juan (el Bautista
en el rol de Evangelista), y de San Martín, donde estaba radicada la
cofradía de Jesús Nazareno, la más importante de la Semana Santa,
fundada en torno a 1700, que llegó a contar con 340 cofrades. La
imagen es de finales del siglo XVII, a la que mayor devoción profesa el
pueblo, y de la que en mi infancia me contaba mi abuela Cirila que
quisieron vender a principios del siglo XX, a lo que el pueblo en bloque
se opuso. “Tirad aquí”, apuntándose al pecho, les decía a los
guardias algunos viejos entre otros el señor Mateo Alonso.
Todavía sigue resonando la voz del predicador desde el balcón de
Pajarote:
“corre Juan a ver a María…”
y en la foto que se conserva, anterior a 1928, vemos reflejada la
Villafáfila de principios del siglo XX: Los hombres con capas o
pellizas, las mujeres con las toquillas y los pañuelos negros, algunas
llevando los niños en brazos, los penitentes con las capuchas de fardel
y grandes rosarios al pecho, todos en abigarrada procesión en torno a la
imágenes, … parece que se palpa la devoción.
- La tarde del Viernes Santo es tarde de luto. Los oficios tempranos y
tristes por la muerte del redentor darán paso a la Procesión del
Santo Entierro.
Las Angustias, el Cristo de la Urna y La Dolorosa salen de Santa María
como antes lo hacían de San Pedro.
La imagen de la Angustia de Nuestra Señora, representa el momento de
recogida de la madre del hijo muerto en su regazo que en otros sitios se
conoce como la Piedad, porque ambos sentimientos suscita su
contemplación: la angustia del momento trágico, mueve a la piedad.
De
Jesús el cadáver sagrado,
María en sus brazos llorando tomó;
y
con voz dolorosa decía;
¿Quién, muerte te ha dado, mi Bien y mi Amor?
La imagen, una de las más valiosas de nuestra Semana Santa, se contrató
por el mayordomo de la iglesia de San Pedro con el escultor portugués
Gaspar de Acosta en 1605 con la condición de un tamaño apropiado para
salir en procesión, indicio de la antigüedad de la misma.
El Cristo de la Urna, una bella talla barroca del siglo XVII, ha
recuperado su policromía original gracias a la restauración promovida
por la Junta pro Semana Santa y sufragada con vuestras aportaciones,
metido en la urna, que este año cumple un siglo, es llevado con gran
sacrificio por las calles y plazas de la villa.
Estaba junto a la Cruz
La
madre de gracia hermosa
Afligida y dolorosa
Viendo pendiente a Jesús,
La Dolorosa, cierra el cortejo fúnebre, acompañada por las cofradas de
la nueva cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, creada en 2007 como
iniciativa de un grupo de mujeres para veneración de la Virgen y
mantenimiento de nuestras tradiciones semanasantanteras.
- El Sábado Santo, jornada de silencio y reflexión, para al caer de la
noche acompañar a María en su Soledad por las calles del pueblo.
La más dulce de las tres imágenes de María que participan en nuestros
desfiles, en procesión promovida por Don Camilo en 1959.
Las hileras de mujeres enlutadas con sus faroles y velas, entonando los
sones monótonos del Rosario:
Dios
te Salve Salve María Llena eres De gracia….
queda grabado en mis recuerdos infantiles. La procesión acaba con una
emocionada Salve al entrar en la iglesia.
- El Domingo de Pascua, la alegría de celebrar la Resurrección de
Jesús, el misterio central del Cristianismo, deja atrás los días de luto
y tristeza, y nos renueva la esperanza en nuestra propia resurrección.
Resucitó Resucitó Resucitó Aleluya
María se vuelve a encontrar en la Plaza Mayor con su hijo ya resucitado,
representados por la Virgen del Carmen, que tenía su propia cofradía en
la iglesia de San Martín, y el Salvador, imagen titular de la antigua
parroquia del mismo nombre.
Y regreso alegre a la iglesia, esta casa que a todos acoge, para
celebrar la presencia de Cristo vivo.
Y doy por concluido mi pregón animando a todos a una participación
activa en las procesiones y oficios litúrgicos de nuestra Semana Santa,
manteniendo las tradiciones que nuestros antepasados nos traspasaron
para podérselas trasmitir a las generaciones venideras.
13 abril del 2014, Villafáfila.
Y no olvidéis de visitar la magnífica Exposición de Fotografías de
palomares, que gracias a la iniciativa de José Luis se exhiben en el
Ayuntamiento.
Pasamos a la subasta.
Autor:
José Luis Domínguez Martínez.
Texto:
D. Elías Rodríguez Rodríguez.
Pregonero de la Semana Santa 2014.
Fotografía:
José Luis Domínguez Martínez.
Transcripción y montaje:
José Luis Domínguez Martínez.
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